Publicado 04/05/2020 19:04CET

AMP.- Afganistán.- Al menos cinco agentes de las fuerzas de seguridad muertos en un ataque talibán en el sur del país

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

Al menos cinco agentes de las fuerzas de seguridad afganas han muerto y otros cinco han resultado heridos como consecuencia de un ataque con coche bomba perpetrado por los talibán en la noche del domingo en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, según han informado las autoridades regionales.

El portavoz del Gobierno regional de Helmand, Omar Zwak, ha dicho que el ataque ha alcanzado una base del Ejército Nacional afgano y de la Dirección Nacional de Seguridad (la agencia de Inteligencia afgana) en el distrito de Nahr-e-Siraj.

Según informa la cadena de televisión local Tolo, un responsable de seguridad ha dicho que la base ha quedado "completamente" destrozada y ha elevado el balance a 18 agentes de las fuerzas de seguridad muertos. Los talibán han reivindicado la responsabilidad por este ataque.

A pesar de haber firmado el acuerdo de paz con Estados Unidos en Doha el 29 de febrero, los milicianos del movimiento integrista fundado por el mulá Mohamed Omar siguen perpetrando ataques contra las fuerzas de seguridad afganas y se niegan a aceptar un alto el fuego.

En este sentido, el Ministerio de Defensa ha asegurado este mismo lunes que las fuerzas de seguridad han repelido "decenas" de ataques de los insurgentes en 15 provincias del país durante las últimas 24 horas y ha dicho que "los talibán han sufrido duros varapalos".

Fauad Amán, uno de los portavoces del Ministerio, ha señalado que al menos 18 milicianos murieron en los enfrentamientos que estallaron tras un ataque contra un puesto de control ubicado en la provincia de Zabul, sin facilitar un balance de bajas entre las fuerzas de seguridad.

"Desafortunadamente, los talibán han incrementado la violencia durante el mes sagrado del Ramadán, pero cuando intentaron planificar un ataque, las fuerzas de seguridad dieron duros golpes al grupo", ha indicado Tariq Aryan, portavoz del Ministerio de Interior.

Por su parte, el portavoz de la Presidencia afgana, Sediq Sediqi, ha recalcado que "el alto el fuego es un asunto fundamental y una reclamación importante del pueblo afgano y la comunidad internacional". "Los talibán deben rendirse ante estas peticiones", ha remachado.

El propio Sediqi rechazó la semana pasada las acusaciones de los talibán por la falta de avances en el proceso de paz y recalcó que el incremento de los ataques de los insurgentes revela que no están comprometidos con una reducción de la violencia en el país.

Así, los insurgentes acusaron al Ejecutivo de "crear obstáculos" para impedir progresos en un proceso de paz en el país y recalcaron que el grupo ha cumplido con su parte "de cara a la paz y al fin de las hostilidades".

Por su parte, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en el país centroasiático (UNAMA) denunció el 27 de abril que más de 550 civiles han muerto, incluidos más de 150 niños, en el marco de la guerra de Afganistán en el primer trimestre de 2020.

El informe señala un "preocupante aumento de la violencia" en marzo, después de que los talibán firmaran con Estados Unidos el acuerdo de paz de Doha, que fija un calendario de retirada de tropas estadounidenses e internacionales pero no así un alto el fuego.

La materialización del intercambio de prisioneros sigue siendo el principal escollo para el inicio de las conversaciones entre líderes afganos, contemplado también en el acuerdo de paz de Doha, que estableció un calendario de retirada de las tropas estadounidenses e internacionales pero no un alto el fuego.