Publicado 19/11/2020 19:15CET

AMP.- Afganistán.- El primer ministro de Pakistán se reúne en Kabul con Ghani para tratar de impulsar un alto el fuego

Abdulá Abdulá y Ashraf Ghani
Abdulá Abdulá y Ashraf Ghani - CHEN XIN / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO - Archivo

Afganistán y Pakistán acuerdan "una visión compartida para apoyar la paz y la estabilidad"

MADRID, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Pakistán, Imran Jan, se ha reunido este jueves en Kabul con el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, para hablar de la posibilidad de presionar para conseguir que los talibán afganos declaren un alto el fuego que permita hacer avanzar el estancado proceso de paz.

"La población y el Gobierno de Pakistán sólo tienen una preocupación, que es lograr la paz en Afganistán, porque el pueblo del país ha sufrido desde hace cuatro décadas", ha señalado Jan durante una rueda de prensa con Ghani, según ha recogido la cadena de televisión paquistaní Geo TV.

Así, ha lamentado que, pese a los esfuerzos de mediación de Islamabad ante los talibán durante el proceso de conversaciones de paz con Estados Unidos y el Gobierno afgano, el nivel de violencia ha aumentado en el país y ha reiterado que Pakistán está comprometido en respaldar las conversaciones.

"Les ayudaremos más de que se esperan", ha manifestado Jan, quien ha resaltado que llevaba planificando visitar el país desde hace 50 años. "Me satisface que me haya invitado a la ciudad histórica de Kabul. Tenemos lazos históricos con su país", ha trasladado a Ghani.

Por su parte, Ghani ha hecho hincapié en la necesidad de lograr "una paz duradera en el marco de los valores afganos y la Constitución" y ha añadido que "es necesario entender que recurrir a la violencia no es la respuesta".

El presidente afgano, que ha descrito la visita de Jan como "histórica", ha incidido en que "la demanda del pueblo afgano es un alto el fuego exhaustivo", algo rechazado hasta la fecha por los talibán, tal y como ha recogido la cadena de televisión afgana Tolo TV.

El cambio de Gobierno en Estados Unidos, con la llegada al poder el 20 de enero del demócrata Joe Biden y la salida del republicano Donald Trump, ha generado dudas sobre el futuro del acuerdo de paz firmado por Estados Unidos con los talibán en Doha el 29 de febrero.

Un diplomático paquistaní ha dicho que el Gobierno de Islamabad está preocupado por la posibilidad de que Afganistán se vea sumido en una guerra civil si las fuerzas militares internacionales se retiran de forma apresurada. "Tenemos que impedir que eso suceda. En caso contrario, toda la región sufrirá", ha dicho.

Irfan Shehzad, analista del 'think tank' Eurasian Century Institute, ha confiado en que la visita de Jan dé "un fuerte impulso" al "aparentemente incierto proceso de paz afgano", según la agencia alemana de noticias DPA. "Que Pakistán respalde el proceso de paz entre afganos es de hecho un fuerte mensaje", ha concluido.

VISIÓN DE "PAZ Y ESTABILIDAD"

Tras su reunión, el Ministerio de Exteriores de Afganistán ha publicado a través de su cuenta en la red social Twitter un comunicado en el que ha desvelado que ambos países han alcanzado un acuerdo sobre "una visión compartida para apoyar la paz y la estabilidad" en Afganistán y Pakistán, así como en la región en su conjunto.

"El documento es muy importante y los principios básicos se centran en la cooperación entre ambos países en los campos de la paz, la seguridad y el desarrollo económico", ha manifestado, antes de apuntar que el texto recoge que ambas partes aplauden el inicio de las conversaciones de paz en Doha, que arrancaron el 12 de septiembre.

Asimismo, Kabul e Islamabad defienden su intención de que "ambos países miren hacia una relación futura fundamentada en la confianza, destinada a lograr resultados tangibles" y destacan que "unas relaciones más cercanas y fraternales (...) serían beneficiosas, deseables y posibles".

En este sentido, ambos gobiernos han pactado que los países "disfruten de una realidad especial, fundada en la predictibilidad, la transparencia y el respeto mutuo y total por su soberanía" y han puntualizado que "ninguno de ellos puede lograr una paz duradera y estabilidad sin paz y estabilidad en el otro".

"El territorio de ninguno de los países debe ser usado para propósitos maliciosos contra el territorio del otro y ambos países deben trabajar juntos para identificar y hacer frente a los enemigos de la paz, los irreconciliables y los que socavan el proceso de paz", ha detallado el Ministerio de Exteriores afgano.

Por ello, han apostado además por "aumentar sus lazos y conexiones", tanto entre pueblos, como entre negocios, gobiernos y agencias de seguridad, con un hincapié en una "ampliación y profundización" del comercio y la libertad del movimiento de personas y bienes.

Afganistán y Pakistán han acordado además "resolver rápidamente" la situación de los refugiados, incluido un retorno "digno" de estas personas a sus países, lo que "ayudaría a ambos países a hacer frente a los desafíos humanitarios y socioeconómicos asociados al desplazamiento de poblaciones".

Para todo ello, han acordado "revitalizar el trabajo conjunto de los servicios de Inteligencia sobre el análisis y cooperación contra enemigos de la paz" de cara al 15 de diciembre, mientras que el 1 de enero de 2021 será presentara una propuesta sobre el retorno de refugiados.

Asimismo, el 1 de enero será presentada una propuesta para aumentar la "conectividad regional", al tiempo que han acordado que los jefes de los gobiernos de ambos países "visiten las respectivas capitales de forma alternativa", lo que incluye una visita de Ghani a Islamabad durante el primer trimestre de 2021.

AVANCES EN LAS CONVERSACIONES

Por otra parte, fuentes citadas por la cadena de televisión afgana Ariana han señalado que las delegaciones del Gobierno y los talibán han logrado algunos avances en la 'hoja de ruta' para las conversaciones, en el marco de sus contactos desde septiembre en la capital de Qatar, Doha.

Estas fuentes han resaltado que estos avances serán hechos públicos próximamente por las dos partes, si bien ni el Ejecutivo ni los talibán se han pronunciado oficialmente sobre esta posibilidad.

Los avances habrían sido obtenidos después de que Estados Unidos anunciara el martes que acelerará el repliegue de sus tropas en Afganistán e Irak, antes de la salida de Trump del poder, una decisión que la OTAN ha advertido de que podría significar "un alto coste".

El secretario de Defensa en funciones de Estados Unidos, Christoper Miller, indicó que el número de militares desplegados en Afganistán e Irak será reducido a 2.500 en ambos casos antes del 15 de enero de 2021, días antes del fin del mandato del presidente, Donald Trump.

La medida supone una aceleración del repliegue recogido en el histórico acuerdo de paz firmado el 29 de febrero por Washington y los talibán, que contemplaba la retirada de 8.600 militares estadounidenses en el plazo de 135 días desde la firma y la retirada total de las tropas en un plazo de 14 meses.

El número de tropas de Estados Unidos en Afganistán ya se redujo a 8.600 en julio, como parte del acuerdo que Washington y los talibán firmaron el 29 de febrero, que abrió la puerta a un proceso de conversaciones directas entre los insurgentes y el Gobierno afgano.

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