Publicado 02/04/2021 18:46CET

AMP.- Birmania.- La junta militar de Birmania imputa un quinto cargo a la exlíder 'de facto' Aung San Suu Kyi

Archivo - Manifestantes birmanos con un cartel de Suu Kyi durante las protestas tras el golpe de Estado.
Archivo - Manifestantes birmanos con un cartel de Suu Kyi durante las protestas tras el golpe de Estado. - Thuya Zaw/ZUMA Wire/dpa - Archivo

El KAI ataca una fábrica ligada a los militares birmanos

La ONU cifra en 44 los menores muertos durante la represión

MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

La junta militar de Birmania ha imputado con un quinto cargo, esta vez por violar la ley de secretos nacionales, a Aung Sang Suu Kyi, la 'líder de facto' del depuesto Gobierno, según ha trasladado su abogado a medios locales.

Este sería además el cargo de mayor gravedad hasta la fecha, ya que podría llegar a suponer una pena de prisión de hasta 14 años. Sumando todas las acusaciones, la exconsejera de Estado se enfrenta a una pena de hasta 23 años.

Dos meses después del golpe militar que depuso al Gobierno elegido democráticamente en Birmania por un presunto fraude electoral, este jueves se ha producido la primera audiencia con un abogado presente sobre los cargos imputados a Suu Kyi.

También han estado en el banquillo de los acusados el expresidente del país, Win Myint, y el antiguo alcalde de Naipyidó, capital del país, Myo Aung, ambos miembros de la Liga Nacional para la Democracia (LND), según ha podido confirmar el portal Myanmar Now.

Myo Aung, que también era vicepresidente de la LND, también fue visitado por primera vez por su abogado que le ha encontrado en buenas condiciones, pese a que padece leucemia, según 'Myanmar Frontier'.

La situación en el país continúa marcada por una creciente tensión ante la ininterrumpida represión por parte de la junta militar, a pesar de la presión y las sanciones internacionales.

Hasta la fecha, la actuación de las fuerzas armadas birmanas ha dejado 543 muertos, mientras que más de 2.700 personas permanecen detenidas, según la Asociación para la Asistencia de los Presos Políticos en Birmania (AAPP).

TENSIÓN REGIONAL

Durante este viernes, Ejército para la Independencia Kachín (KIA), uno de los mayores grupos rebeldes de Birmania, ha atacado una fábrica ligada a los militares en el estado de Kachín, fronterizo con China, según el medio local 'The Irrawaddy'.

Pese a la tregua unilateral decretada por el Gobierno militar con estos grupos, los choques continúan, lo que según este medio, ha llevado a China a solicitar una reunión a alto nivel con mandos militares para evaluar si están en posición de garantizar la seguridad de los trazados de los oleoductos y gaseoductos que cruzan el país y llegan a China.

La situación en Birmania ha sido también parte importante de las conversaciones entre los ministros de Exteriores de Indonesia y China que se han reunido durante la jornada para tratar alguno de los asuntos candentes en el sudeste asiática, según ha confirmado la ministra de Exteriores indonesia, Retno Marsudi, en Twitter.

"China apoya los esfuerzos de ASEAN --organización de estados del sudeste asiático-- para ayudar a Birmania a resolver la situación actual", ha señalado.

Asimismo, el portavoz del ministro de Exteriores de India, Arindam Bagchi, ha pedido la liberación de todos los presos políticos y la restauración de la democracia en Birmania en unas declaraciones recogidas por la agencia estadounidense Bloomberg.

India apoyará cualquier intento de solución por parte de la ASEAN, mientras lidia con los refugiados del conflicto que llegan a su frontera, ha trasladado el portavoz.

LA ONU ALERTA DE MUERTE DE MENORES

Al menos 44 menores han fallecido en Birmania durante la represión por parte de la junta, según Naciones Unidas, que ha señalado que se trata de "violencia generalizada". A estos hay que añadir unos 900 detenidos e "incontables heridos", según la organización.

En un comunicado conjunto, las representantes especiales del secretario general para Niños y Conflicto Armado, Virginia Gamba, y para la violencia contra los niños, Najad Maalla M'jid, han pedido a los militares que "terminen con la violencia" y la detención de menores.

Además, han condenado los ataques del Ejército contra hospitales y escuelas y su personal, que "pueden privar a la población de intervenciones que salvan vidas".

Las representantes de Naciones Unidos han subrayado la preocupación por los efectos a largo plazo que puede tener la crisis en Birmania sobre el desarrollo físico y psicológico de los menores.

Por otra parte, Human Rights Watch ha publicado un informe en el que denuncian las "desapariciones forzadas" de activistas birmanos cuyas familias no saben de su paradero tras ser detenidos por el Gobierno.

La organización denuncia cientos de redadas nocturnas llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad para detener a sospechosos de asistir a las manifestaciones contra el golpe de estado.

"El generalizado uso de la junta militar de los arrestos arbitrarios y las desapariciones forzosas parecen diseñados para desatar el miedo en los corazones de los manifestantes contra el golpe", ha señalado el director para Asia de HRW, Brad Adams.

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