Publicado 11/11/2020 20:13CET

AMP.-C.Marfil.- Ouattara y el opositor Konan Bédié celebran su primer encuentro tras las polémicas elecciones de octubre

El expresidente de Costa de Marfil Henri Konan Bédié
El expresidente de Costa de Marfil Henri Konan Bédié - PDCI

El expresidente reclama que se incluya a otros partidos en el eventual diálogo

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, y el destacado opositor Henri Konan Bédié, han protagonizado este miércoles un encuentro para intentar acercar posturas tras las polémicas elecciones del 31 de octubre, en las que el jefe de Estado obtuvo un tercer mandato en medio del boicot de la oposición.

Ouattara ha subrayado que se ha tratado de "un encuentro fraternal" que ha servido "para restablecer la confianza" y "garantizar que Costa de Marfil está en paz". "Hemos previsto reunirnos próximamente para continuar este diálogo, que ha arrancado muy bien", ha agregado.

Por su parte, el expresidente Konan Bédié ha manifestado que "con el encuentro se ha roto el muro de hielo y silencio". "Seguiremos hablando por teléfono y nos reuniremos en los próximos días y semanas para que el país sea lo que fue antes".

Horas antes, el Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI) de Konan Bédié había puesto como condición para la reunión que previamente se pusiera en libertad a los líderes opositores encarcelados y se retiren los cargos presentados contra ellos a raíz de las recientes presidenciales.

En un comunicado, el PDCI defendió su apego a los "valores de la paz y el diálogo", después de que Ouattara se mostrara este lunes dispuesto a reunirse con Konan Bédié con vistas a resolver la crisis en que se encuentra sumido el país.

Asimismo, recordó que su líder intentó sin éxito "en varias ocasiones" hablar y negociar con el Gobierno antes de las elecciones presidenciales, dado que se oponía a la candidatura a un tercer mandato del presidente pero "todas las demandas de diálogo se toparon con un rechazo categórico".

Según el PDCI, ha sido el rechazo a negociar de Ouattara lo que "desgraciadamente ha sumido a nuestro país en una grave crisis cuyas consecuencias en pérdida de vidas humanas y materiales son ya enormes". Por ello, pese a su apuesta por el diálogo y la vía de la negociación, ha fijado una serie de condiciones previas para que Konan Bédié pueda mantener "discusiones francas y libres" con el presidente.

Así, el partido ha reclamado en primer lugar que se levante el cerco en torno a la residencia de su líder así como la de otros dirigentes opositores, incluido el también candidato presidencial, Pascal Affi N'Guessan, detenido e imputado por terrorismo por el anuncio sobre la creación de un Consejo Nacional de Transición tras las elecciones.

También ha reclamado "la liberación de todos los responsables y militantes de los partidos opositores así como los actores de la sociedad civil injusta e ilegalmente encarcelados", entre quienes figura Affi N'Guessan. En esta línea, el PDCI también ha requerido que "cesen todos los procedimientos judiciales" contra estas personas y "el retorno a un funcionamiento normal de los partidos de oposición, con libre acceso a sus oficinas".

DIÁLOGO INCLUSIVO CON LOS DEMÁS PARTIDOS

Por último, ha exigido que el diálogo "sea inclusivo y ampliado al conjunto de las plataformas y partidos políticos de oposición" aglutinados en torno a Konan Bédié, quien se ha erigido en los últimos meses en la principal figura opositora en el país. Dichas negociaciones, ha aclarado, deberán celebrarse con un "facilitador aceptado por todas las partes" y con una agenda aceptada por todos.

"Habiendo regresado así el contexto y el entorno a la normalidad, se abrirá una vía para un diálogo constructivo, con el fin de que sea una oportunidad para desembocar en la paz y la cohesión social", ha remachado el PDCI.

Este martes, tanto la Unión Africana (UA) como la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) hicieron un llamamiento a apostar por el diálogo en Costa de Marfil con el fin de que prevalezca la paz en el país, que ya fue escenario de una ola de violencia postelectoral en 2010 que se saldó con unos 3.000 muertos.

El Consejo Constitucional de Costa de Marfil confirmó el lunes la victoria de Ouattara en las elecciones del 31 de octubre, boicoteadas por Konan Bedié y Affi N'Guessan, candidato del Frente Popular Marfileño (FPI). La oposición se ha negado a aceptar el resultado y procedió a crear un Consejo Nacional de Transición, lo que ha desencadenado la persecución y el hostigamiento a sus dirigentes, que culminaron con el arresto este sábado de Affi N'Guessan.

Por su parte, Ouattara pidió el lunes la disolución del Consejo Nacional de Transición e invitó a Konan Bédié a reunirse con él "en los próximos días" con el objetivo de mantener un "diálogo franco y sincero para restaurar la confianza" entre las partes. Asimismo, el mandatario dijo que espera embarcarse en un diálogo "constructivo" con la oposición "respetando el orden constitucional".

AL MENOS 85 MUERTOS

Durante la jornada de este miércoles, el portavoz del Gobierno marfileño, Sidi Touré, ha cifrado en 85 los muertos en el marco de las protestas antes y después de las presidenciales. La cifra incluye 31 muertos después de la jornada electoral.

Touré ha detallado que 34 personas murieron antes de la votación y 20 durante la jornada electoral, al tiempo que ha cifrado en 484 los heridos y en 225 los detenidos, según ha informado el portal de noticias Koaci. Por último, ha recalcado que 167 personas han sido imputadas por estos episodios de violencia.

El dato se conoce después de que el primer ministro marfileño, Hamed Bakayoko, haya defendido que tras quedar confirmada la victoria de Ouattara ha llegado el momento de la reconciliación en el país, donde en los últimos dos días se han producido nuevos enfrentamientos que han dejado alrededor de una decena de muertos.

Durante el primer Consejo de Ministros celebrado el martes, Bakayoko ha subrayado que tras los momentos difíciles relacionados con las elecciones del 31 de octubre, cuyo resultado no reconoce la oposición, "ha llegado el momento del apaciguamiento y la reconciliación" para una Costa de Marfil en "estabilidad, seguridad y paz".

Las tensiones en el país, al alza por la candidatura de Ouattara y la eliminación de los nombres de Gbagbo y el ex primer ministro y antiguo presidente del Parlamento Guillaume Soro de los aspirantes a la Presidencia, han dejado alrededor de 30 muertos hasta el momento.

Soro, quien se encuentra exiliado en el extranjero, hizo la semana pasada un llamamiento al Ejército a "actuar" frente a la "dictadura" de Ouattara "ante la violación flagrante de la Constitución, la sangre de los compatriotas que es vertida cada día y el perjurio deshonroso del que es culpable el expresidente".

Muchos marfileños temen que otra polémica electoral pueda conducir a una nueva oleada de violencia como la que sacudió el país entre 2010 y 2011, cuando Gbagbo se negó a reconocer la victoria de Ouattara, que remachó una década turbulenta en la que Costa de Marfil tiró por tierra años de avance próspero y estable.

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