Publicado 10/11/2021 03:13CET

AMP.- Etiopía.- Al menos 16 funcionarios de la ONU en Etiopía detenidos en la capital, Adís Abeba

La ONU confirma contactos con los arrestados y afirma que otros seis trabajadores detenidos han sido ya liberados

A falta de confirmarse si se trata de tigrayanos, EEUU recuerda a Etiopía que el "acoso" por "motivos de origen étnico" es "inaceptable"

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

Al menos 16 funcionarios de Naciones Unidas en Etiopía han sido detenidos en la capital del país africano, Adís Abeba, según ha informado este martes la ONU, que ha pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores etíope que los libere "inmediatamente".

Por el momento, no está claro por qué han sido detenidos, según ha precisado el portavoz de la Secretaría General de la ONU, Stéphane Dujarric, aunque habrían podido ser arrestados en medio de redadas contra personas procedente de Tigray, mientras el país está bajo estado de emergencia.

Dujarric ha confirmado en una rueda de prensa contactos con el personal detenido, todos ellos trabajadores nacionales y pertenecientes a distintas agencias de la ONU, y ha indicado, además, que otros seis trabajadores de la organización han sido liberados, con lo que en total se habría detenido en principio al menos a 22 trabajadores.

"Están detenidos en instalaciones contra su voluntad. No sé si sea en prisiones, cárceles o penitenciarías, pero no están detenidos en sus casas", ha detallado el portavoz, para aseverar que se está intentando "obtener datos más detallados al respecto" en medio de "todo tipo de desafíos de comunicación".

En este sentido, ha apuntado a que uno de los trabajadores de la ONU ha podido visitar a "algunos" de los detenidos, si bien "no se ha dado ninguna explicación" sobre los motivos de los arrestos. "Estamos trabajando activamente para que sean liberados", ha aseverado.

Estas detenciones se han producido en Adís Abeba "en los últimos días" pese a haber informado este martes sobre ellas, ha incidido Dujarric, quien ha avanzado también que la ONU se encuentra indagando sobre informes de arresto de contratistas de la organización.

El portavoz ha afirmado que el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, está "frustrado" por la falta de la capacidad del personal "para ayudar a los millones de personas que lo necesitan" en Etiopía por situaciones como esta.

"No hemos podido conseguir en Tigray la ayuda que necesitamos, el combustible que necesitamos, el efectivo que necesitamos. Entonces, la frustración se enfoca en eso, en nuestra incapacidad de ayudar a las personas que tan desesperadamente necesitan nuestra ayuda", ha insistido, criticando los "impedimentos" al trabajo de la organización en el país.

VISITA DE GRIFFITHS

Por otro lado, la ONU ha informado este martes de la visita de cuatro días del coordinador de Ayuda de Emergencia de Naciones Unidas, Martin Griffiths, al país, donde se ha reunido con el primer ministro, Abiy Ahmed, y el viceprimer ministro y ministro de Exteriores, Demeke Mekonnen.

Asimismo, Griffiths también ha mantenido encuentros con el Alto Representante de la Unión Africana (UA) para el Cuerno de África, Olusegun Obasanjo, así como conversaciones con representantes de distintas ONG, agencias de la ONU, donantes y Estados miembros.

En este contexto, el coordinador, que también ha visitado la capital de Tigray, Mekelle, durante un día, ha abordado en sus distintas citas los desafíos relacionados con "la suspensión de los vuelos del Servicio Aéreo Humanitario de las Naciones Unidas (UNHAS), la disponibilidad de combustible, efectivo y suministros, o los impedimentos burocráticos, incluidas las visas para el personal humanitario.

Igualmente, ha discutido con las autoridades y representantes sobre "el trato del personal humanitario", al tiempo que ha hecho hincapié en que la ONU "continuará trabajando con el Gobierno de Etiopía y con socios locales e internacionales para apoyar a las millones de personas que necesitan asistencia humanitaria urgente en todo el país".

La escalada del conflicto en el país también ha supuesto un choque entre el Gobierno etíope y Naciones Unidas, después de que el primero decidiese expulsar del territorio nacional a siete trabajadores de diferentes agencias de la organización.

EEUU CONDENA LAS DETENCIONES

Por otro lado, el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, ha calificado como "preocupantes" los informes sobre el arresto del personal y ha añadido, que de confirmarse un arresto "por motivos étnicos", Washington "condenaría" estas detenciones de "manera similar" a la expulsión de los funcionarios de la organización.

"Según los informes, (...) entendemos que los arrestados son tigrayanos", ha señalado, para recordar al Gobierno de Etiopía que "el acoso y la detención por motivos de origen étnico es completamente inaceptable".

Por otra parte, ha expresado su condena a "los ataques de venganza de militantes asociados con el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF)" y ha llamado a todas las partes a que cesen esas actividades y respeten los Derechos Humanos y el estado de derecho.

En este contexto, ha apuntado a la "oportunidad" que existe para poner un freno al conflicto, para lo que Estados Unidos trabaja con la UA "para facilitar las discusiones" entre las partes.

"El presidente Obasanjo y la UA están liderando este esfuerzo de muchas maneras. (...) Queremos que estos esfuerzos tengan las mejores perspectivas de éxito (...) y queremos continuar con este tranquilo diálogo", ha dicho.

El TPLF ha logrado durante los últimos días avances territoriales en la región de Amhara (norte) ante una expansión del conflicto y tras su alianza con el grupo rebelde Ejército de Liberación de Oromía (OLA), escindido del Frente de Liberación Oromo (OLF) tras el acuerdo de paz de 2018.

Ante esta situación en el país, el Parlamento etíope aprobó la semana pasada el estado de emergencia decretado por el Gobierno. Por su parte, las autoridades de Adís Abeba instaron a los ciudadanos a armarse y proteger los barrios ante el avance de los rebeldes.

El conflicto comenzó el 4 de noviembre de 2020 cuando Abiy ordenó una ofensiva militar en represalia por el ataque a la base del Ejército en Mekelle tras meses de tensiones entre el TPLF y el Gobierno central en torno al aplazamiento de las parlamentarias, finalmente celebradas en junio y en las que Abiy logró una victoria aplastante ante los llamamientos al boicot y la falta de votación en varias zonas --entre ellas Tigray-- por la inseguridad.

Sin embargo, el TPLF logró importantes avances en junio que le permitieron recuperar Mekelle, tras lo que Abiy anunció un alto el fuego unilateral citando motivos humanitarios, rechazado por el grupo, que expandió su ofensiva a las adyacentes regiones de Amhara y Afar, haciendo temer una propagación de la guerra al resto del país.

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