Publicado 30/11/2020 18:31CET

AMP.- Etiopía.- La ONU insiste en la necesidad de acceso humanitario urgente y sin condiciones a Tigray

Refugiados etíopes cruzan la frontera con Sudán
Refugiados etíopes cruzan la frontera con Sudán - WFP/LENI KINZLI

Alerta de la "escasez brutal" de productos básicos y reconoce que no hay datos concretos de víctimas y desplazados

MSF llama a reforzar las actividades para atender a los refugiados etíopes que han cruzado a Sudán

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

La situación humanitaria se está deteriorando cada día que pasa en la región de Tigray, escenario de un conflicto entre el Ejército etíope y las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), de ahí la necesidad urgente de que las partes permitan el acceso incondicional y sin restricciones a las organizaciones humanitarias, ha advertido nuevamente este lunes la ONU.

Aunque la interrupción de las comunicaciones con esta región norteña así como la suspensión del transporte impiden tener una imagen completa de la situación, sí que se sabe que hay "una escasez brutal de servicios y de productos básicos", incluidos alimentos, ha explicado a Europa Press Saviano Abreu, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

También hay falta de agua, puesto que algunas infraestructuras han resultado dañadas y "hay gente que está bebiendo en algunas zonas agua no tratada, con los riesgos para la salud que ello conlleva", ha subrayado, en un contexto en el que además hay escasez de suministros médicos, según ha constatado el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Por lo que se refiere a las víctimas el conflicto que estalló el 4 de noviembre, se cree que habría cientos de muertos y heridos, mientras que los desplazados dentro de Tigray serían miles pero "es complicado dar un número exacto", a los que se suman los más de 45.000 etíopes que se han refugiado ya en el este de Sudán.

"En la ONU nos estamos preparando para atender a un millón de personas, incluidos los desplazados", ha precisado el portavoz, que reconoce igualmente preocupación por los 94.000 refugiados eritreos que había en la región, "que dependen totalmente de la ayuda humanitaria" y que esta misma semana podrían quedarse sin alimentos.

En estas circunstancias, ha subrayado Abreu, "es muy urgente que se garantice acceso humanitario". "La ONU y las organizaciones humanitarias reconocen el compromiso del Gobierno etíope de garantizar la asistencia humanitaria y la protección" de la población de Tigray, añade, en referencia a las declaraciones hechas el viernes por el primer ministro, Abiy Ahmed, que prometió una "ruta humanitaria" gestionada por el Gobierno y apoyada por la ONU.

Según el portavoz de la OCHA, el acceso humanitario debe ser "negociado con todas las partes" en el conflicto y "garantizado" igualmente por todas ellas con el fin de que pueda cumplir con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia en los que se sustenta la ayuda humanitaria. Además, el acceso debe ser incondicional y completo, "independientemente de quién controle" cada zona, recuerda.

SITUACIÓN DE LOS REFUGIADOS EN SUDÁN

En cuanto a la situación del otro lado de la frontera, Abreu ha indicado que cuando estalló el conflicto la ONU se preparó para atender a unas 20.000 personas en un mes pero la cifra ya se ha duplicado, lo que ha generado una "situación bastante complicada", sobre todo en términos de infraestructura y logística, para poder atender sus necesidades.

Aunque unos 10.000 refugiados ya han sido reubicado al campo de Um Rakuba, lejos de la frontera, muchos continúan cerca de esta porque están a la espera de que lleguen otros familiares --"hay muchas familias y niños separados" o porque "quieren intentar regresar si la situación lo permite para la cosecha o para recuperar sus pertenencias". "Esto nos genera dificultades puesto que son reacios a ser reasentados", ha reconocido el portavoz.

El máximo responsable del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, ha visitado durante el fin de semana Sudán, donde se ha reunido con las autoridades y ha tenido ocasión de ver de primera mano la situación en la frontera con Etiopía.

"El Gobierno de Sudán ha mantenido abierta la frontera en la mejor tradición de hospitalizad africana y sudanesa y quiero destacarlo como un ejemplo para la comunidad internacional", comentó este domingo, subrayando que también "necesita mucha ayuda". En este sentido, la ONU y las organizaciones humanitarias han pedido ya 147 millones de dólares para ayudar a Sudán en los próximos 6 meses.

Médicos Sin Fronteras (MSF) también ha llamado a incrementar la respuesta humanitaria. "Alertamos de la necesidad urgente de que todos los actores humanitarios presentes en la zona refuercen sus actividades para atender las necesidades más básicas en materia de refugio, agua, salud y alimentos", ha señalado la ONG en un comunicado. De lo contrario, ha advertido, "el estado de salud de todas estas personas comenzará a deteriorarse rápidamente".

En Hamdayet, por donde han cruzado casi el 70 por ciento de los refugiados, hay dificultades importantes en cuanto a la disponibilidad de refugio, de alimentos y de agua potable, así como problemas de saneamiento. Además, ha explicado la ONG, muchas personas se ven obligados a dormir al aire libre, bajo árboles y cerca de los caminos.

MSF llegó a Hamdayet el 16 de noviembre, donde realiza actividades de agua y saneamiento y también ha establecido una clínica que realiza unas 300 consultas al día. El mayor número de ellas está relacionado con infecciones respiratorias, malaria o diarrea, ha explicado, aunque también se ha tratado a refugiados con heridas y a personas víctimas de violencia de género.

MSF DENUNCIA PRESIONES A LOS REFUGIADOS PARA TRASLADARSE A UM RAKUBA

Por lo que se refiere a Um Rakuba, la ONG ha denunciado haber sido testigo de presiones a los refugiados "para que abandonen los centros de tránsito de Hamdayet" y se trasladen a este campamento. En este sentido, la ONG ha recordado a las autoridaes que "deben brindar la asistencia adecuada a los refugiados en los centros de tránsito y no utilizar la falta de la misma como medio de presión para obligar a la gente a desplazarse a Um Rakuba, donde las condiciones sanitarias son extremadamente malas también".

"Nuestros equipos están viendo que no hay suficientes letrinas y que por ello la gente se ve obligada a defecar al aire libre", ha subrayado MSF, que también está pasando consultas en el campo y, además de tratar a dos heridos de bala, ha detectado casos de desnutrición aguda severa. Además, algunas personas muestran síntomas de ansiedad e insomnio debido a lo vivido.

"Seguimos pidiendo a todas las partes del conflicto que respeten las vidas de los civiles y las infraestructuras médicas y que nos permitan tener un acceso sin obstáculos a todas las personas que necesiten ayuda humanitaria y médica, ha reclamado la representante regional de MSF, Mónica Camacho. "Deben garantizar que todo el mundo pueda llegar a lugares seguros, ya sea dentro de la región de Tigray o fuera, así como al otro lado de la frontera con Sudán", ha añadido.