Publicado 12/11/2020 16:53CET

AMP.- Etiopía.- Preocupación entre las agencias humanitarias ante la falta de información sobre la situación en Tigray

Abiy Ahmed, primer ministro de Etiopía
Abiy Ahmed, primer ministro de Etiopía - MISTRULLI/FOTOGRAMMA/ROPI / ZUMA PRESS / CONTACTOP

En la región ya había 2 millones de personas necesitadas de ayuda así como casi 100.000 refugiados

MSF ha tratado a 200 heridos de guerra en la vecina región de Amhara mientras que hasta Sudán ya han llegado 11.000 etíopes

MADRID, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las organizaciones humanitarias están seriamente preocupadas por la situación en la región de Tigray, donde desde hace una semana el Ejército etíope está llevando a cabo una operación militar contra las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray, y han pedido a ambas partes que se facilite el acceso para atender a la población afectada.

Según los datos de la ONU, en esta región norteña ya antes de la actual escalada había unas 600.000 personas que dependían de la asistencia alimentaria, así como 100.000 desplazados internos y casi 100.000 refugiados, en su mayoría eritreos.

En total, en Tigray hay más de 2 millones de personas necesitadas de algún tipo de asistencia mientras que se estima que cerca de 9 millones de personas que viven en las cercanías de las regiones etíopes vecinas o del otro lado de la frontera están en alto riesgo debido al conflicto.

Dado que las líneas telefónicas están cortadas, para la comunidad humanitaria resulta "muy difícil" el poder recabar información y corroborar la escasa que sale de Tigray, "así como monitorizar los movimientos de población y las necesidades humanitarias adicionales", según señala la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU en su último informe.

Además, los bancos han cerrado y está prohibido el transporte desde y hacia Tigray con lo cual están surgiendo problemas de abastecimiento de bienes esenciales. "Sin acceso humanitario a Tigray, los suministros alimentarios, sanitarios y de emergencia no tienen manera de entrar en la región, lo que hace imposible preposicionar o reabastecer".

Pero sobre todo preocupa la situación de la población civil, puesto que "los civiles atrapados en el fuego cruzado siempre pagan el precio, especialmente niños, mujeres, ancianos y discapacitados y es de vital importancia protegerlos".

Por ello, "los socios humanitarios piden a las autoridades federales y regionales que faciliten el acceso humanitario para llegar a las personas necesitadas en las zonas bajo su respectivo control", ha señalado la OCHA, subrayando que a las necesidades existentes se están sumando más por el conflicto.

Según la oficina de la ONU, hay informaciones de desplazamientos de población dentro de Tigray y hacia las regiones vecinas, sin que por el momento haya datos precisos sobre el número de desplazados.

Por su parte, la jefa de misión de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Etiopía, Audrey van der Schoot, ha expresado la preocupación de su organización "por las personas que viven cerca de las zonas afectadas por el conflicto" tanto en Tigray como en las regiones fronterizas y ha pedido a las partes que "rebajen la situación y respeten las vidas de las personas" además de proteger la infraestructura civil.

MSF TRATA A 200 HERIDOS DE GUERRA

Por otra parte, ha indicado que los equipos de MSF que trabajan en la zona fronteriza con la región de Amhara, "sigue ofreciendo atención a los heridos de guerra". Según Van der Schoot, "el equipo de MSF y el Ministerio de Salud recibieron y trataron a más de 200 personas que estaban heridas", si bien los problemas de comunicación impiden conocer el número total de víctimas.

La responsable de MSF ha recordado que ya antes de esta escalada militar en Tigray había casi 100.000 refugiados que dependían de la asistencia humanitaria. "Estamos extremadamente preocupados de que con la acción militar en curso esta población vulnerable no pueda acceder y recibir atención médica y asistencia", ha señalado.

Además, Van der Schoot ha advertido de que el conflicto "empujará a más personas a huir de sus casas, las cuales necesitarán asistencia humanitaria". "Podría haber consecuencias humanitarias catastróficas en el país", ha prevenido, al tiempo que ha pedido "a todos los implicados en los combates que garanticen acceso a las áreas afectadas para la asistencia humanitaria".

MÁS DE 11.000 REFUGIADOS EN SUDÁN

Por su parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha elevado este jueves por encima de los 11.000 los etíopes que han cruzado desde Tigray al este de Sudán, frente a los 7.000 de la víspera. Las autoridades de Sudán temen que puedan llegar hasta 200.000 refugiados.

El representante de ACNUR en Sudán, Axel Bisschop, ha reconocido que "los últimos acontecimientos han llevado a una nueva situación de refugiados".

Por ello, la agencia de la ONU se está coordinando con otras agencias y ONG así como las autoridades estatales y locales para registrar a los recién llegados y brindarles transporte a los centros de recepción temporales, instalados lejos de la frontera.

Según ha precisado en un comunicado, dada la escala de las llegadas, ACNUR y el Gobierno de Sudán ya han identificado un nuevo lugar que ya está siendo acondicionado para acoger a los recién llegados. En el este de Sudán ya había antes de esta emergencia unos 100.000 refugiados, en su mayoría eritreos.

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, anunció el pasado 5 de noviembre una ofensiva militar contra el TPLF tras denunciar ataques contra las bases del Ejército del país en Tigray, la región norteña que gobierna este partido.

El conflicto es la culminación del pulso que el TPLF, que fue durante años el partido fuerte dentro de la coalición de gobierno en Etiopía, mantiene con Abiy desde su llegada al poder en abril de 2018. En el marco de la ofensiva, el primer ministro ha informado de bombardeos aéreos sobre posiciones militares del TPLF y las autoridades federales han informado de al menos 550 combatientes de Tigray muertos, sin que por ahora haya datos sobre eventuales víctimas civiles.

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