La justicia francesa confirma la condena a cadena perpetua contra 'El Chacal'

Actualizado 27/06/2013 0:28:23 CET

PARÍS, 26 Jun. (Reuters/EP) -

Un tribunal francés ha confirmado este miércoles la sentencia a cadena perpetua que pesa sobre Ilich Ramírez Sánchez, el terrorista venezolano conocido como Carlos 'El Chacal', por una serie de atentados cometidos entre 1982 y 1983 en distintos puntos de Francia, que se cobraron la vida de once personas e hirieron a otras 200.

Carlos 'El Chacal' había presentado una apelación contra la sentencia de cadena perpetua que dictó un tribunal parisino en diciembre de 2011 por cuatro atentados con bomba: contra un tren que circulaba desde Toulouse a París, en el que murieron cinco personas; un tren de la Línea de Alta Velocidad (TGV), en el que murieron tres personas; la estación de tren de Marsella, en el que murieron dos personas; y la sede de la revista 'Al Watan Al Arabi' en París, en el que murió una persona.

El tribunal de apelaciones ha resuelto que Ramírez debe pasar al menos 18 años entre rejas, un tiempo que, según su abogado, Francis Vuillemin, ya ha cumplido, puesto que fue detenido por primera vez en 1994. El abogado, que ha explicado que su cliente reaccionó con "una sonrisa" al veredicto, ha adelantado que "con toda probabilidad" recurrirán.

Antes de que se conociese la sentencia, Sánchez ha realizado un monólogo de cuatro horas ante el tribunal en el que ha criticado la política exterior de Estados Unidos de las últimas décadas, ha mencionado al grupo terrorista independentista vasco ETA y al partido-milicia libanés Hezbolá.

"He luchado toda mi vida contra los terroristas", ha asegurado Ramírez. "No somos terroristas, somos luchadores por la libertad", ha apostillado. 'El Chacal' ha estado en Francia durante cerca de 20 años cumpliendo una primera sentencia a cadena perpetua por un caso aparte en el que dos policías y un periodista perdieron la vida en París en 1975.

Desde su arresto en Jartum (Sudán) en 1994, el único delito que ha reconocido es el que le lanzó a la fama internacional el 21 de diciembre de 1975, cuando asaltó la sede de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en Viena, tomando consigo a 60 rehenes "en nombre de la causa palestina". El secuestro se saldó con tres fallecidos.