Publicado 25/11/2020 21:48CET

AMP.- Irán.- Irán rechaza la "injerencia" de Suecia por pedir que no ejecute a un académico condenado por espionaje

El ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif
El ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif - -/Dalati & Nohra/dpa - Archivo

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Irán ha rechazado este miércoles la "injerencia" de Suecia en los asuntos internos del país, después de que el país europeo pidiera a Teherán que no ejecute al académico Ahmadreza Djalali, condenado hace tres años por presunto espionaje.

La ministra de Exteriores de Suecia, Ann Linde, afirmó el martes a través de su cuenta en la red social Twitter tras una conversación con su homólogo iraní, Mohamad Yavad Zarif, que "Estocolmo condena la pena de muerte y trabaja para garantizar que el veredicto contra Djalali no es aplicado".

En respuesta, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Said Jatibzadé, ha dicho que "Zarif explicó a Linde en su conversación que el sistema de justicia de Irán es independiente" y agregó que "toda interferencia en la aplicación de veredictos judiciales es algo rechazable e inaceptable".

Por su parte, relatores de Naciones Unidas se han mostrado durante la jornada "horrorizados" por las informaciones sobre una posible ejecución inminente de Djalali tras su traslado a una celda de aislamiento, antes de recordar que fue condenado tras un juicio injusto durante el que fue torturado.

"Su tortura, detención arbitraria, sentencia de muerte y ahora su ejecución inminente son actos inconcebibles que deben ser condenadas por la comunidad internacional en los términos más firmes", han señalado en un comunicado conjunto.

"Pedimos a las autoridades iraníes que adopten medidas inmediatas para dar marcha atrás en esta decisión antes de que sea demasiado tarde", han dicho los relatores sobre situación de los Derechos Humanos en Irán y sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Javaid Rehman y Agnes Callamard, respectivamente.

En este sentido, han recalcado que "la decisión del Gobierno y el aparato judicial iraní de ejecutar a Djalali es totalmente condenable". "En muchos aspectos, sería una violación clara y grave de las obligaciones de Irán bajo el Derecho Humanitario, especialmente el derecho a la vida", han remachado.

Djalali, residente en Suecia, fue detenido durante un viaje a Irán en abril de 2016 y fue condenado en octubre de 2017 por proporcionar información sobre científicos nucleares iraníes al Mossad, los servicios secretos israelíes, para ayudar en el asesinato de varios de ellos.

El científico trabajaba hasta su detención como investigador en el Instituto Karolinska de Estocolmo y su arresto y juicio ha sido muy criticado en Suecia y la ONU. Suecia le concedió la ciudadanía en 2018, si bien Teherán no reconoce la doble ciudadanía.

La cadena de televisión estatal iraní emitió en diciembre de 2017 lo que describió como la confesión del académico. En la grabación, Djalali afirma haber participado en un importante proyecto de defensa y asegura que el proyecto le puso en contacto con destacados científicos nucleares iraníes, lamentando haber traicionado su confianza.

La Fiscalía considera que Djalali dio al Mossad información de 30 científicos nucleares y militares, entre ellos Masud Alí Mohamadi, que murió en 2010 por la explosión de una bomba adosada a su moto junto a su vivienda en Teherán. Las autoridades también le vinculan con el asesinato del ingeniero Mayid Shahriari, fallecido en otro ataque con bomba ese mismo año.