Publicado 02/03/2021 13:14CET

AMP.- Nigeria.- Estado Islámico lanza una ataque contra una base de la ONU en el noreste de Nigeria

Archivo - Soldados nigerianos
Archivo - Soldados nigerianos - KYLE M. ALVAREZ / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

Cerca de 7.600 personas huyen a Níger por el aumento de la violencia en el noroeste del país

MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

El grupo yihadista Estado Islámico en África Occidental (ISWA) lanzó el lunes un ataque contra la localidad nigeriana de Dikwa, situada en el estado de Borno (noreste) y que acoge unas instalaciones de Naciones Unidas en la que hay varias decenas de trabajadores humanitarios, según han informado los medios locales.

Fuentes de seguridad citadas por el diario nigeriano 'Daily Post' han indicado que los atacantes habrían logrado irrumpir en las instalaciones de la organización internacional, si bien por el momento no hay confirmación oficial de este extremo ni informaciones sobre víctimas.

Por su parte, Murtala Abdullahi, que trabaja para el portal nigeriano HumAngle --dirigido por Ahmad Salkida, un experto en Boko Haram que ya en el pasado ha tenido acceso a información de primera mano del grupo--, ha indicado que los trabajadores humanitarios se encuentran atrapados en medio de la ofensiva.

Edward Kallon, coordinador residente y humanitario de la ONU en Nigeria, ha mostrado su "grave preocupación" por el ataque en Dikwa, "en el que muchas instalaciones de ayuda han sido atacadas de forma directa". "Me indigna escuchar que las instalaciones de varias agencias de ayuda humanitaria y un hospital han sido incendiados o han sufrido daños", ha añadido.

"Condeno firmemente el ataque y me preocupa profundamente la seguridad de los civiles en Diwka, incluidos los desplazados internos que están dentro y fuera de los campamentos y las miles de personas que habían vuelto a la comunidad para reconstruir sus vidas tras años de desplazamiento", ha sostenido.

En este sentido, ha resaltado que "este ataque violento afectará al apoyo que se entrega a cerca de 100.000 personas que necesitan ayuda humanitaria y protección de forma desesperada, particularmente ante el riesgo de propagación de la pandemia de COVID-19 en el estado de Borno".

"Los civiles y los trabajadores humanitarios, sus instalaciones y sus bienes nunca deben ser un objetivo", ha dicho Kallon a través de su comunicado, en el que ha incidido en que "deben ser protegidos y respetados en todo momento".

"Pido a todas las partes armadas que detengan inmediatamente la violencia y que respeten el Derecho Humanitario y garanticen la protección de los civiles, la propiedad y al personal humanitario", ha zanjado.

Dikwa, situada a unos 90 kilómetros de la capital de Borno, Maiduguri, ha sido escenario de varios ataques por parte de ISWA durante lo que va de año. La ciudad fue arrebatada en 2016 a Boko Haram, del que posteriormente se escindió la rama de Estado Islámico en la región.

La ofensiva de ISWA llega alrededor de una semana después de que el Ejército se hiciera con el control de la localidad de Marte, situada en los alrededores de Dikwa, tras combates con los yihadistas.

Aunque el presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, llegó a dar por derrotado a Boko Haram y el Ejército ha intensificado sus acciones en la zona del lago Chad donde opera, lo cierto es que, tanto la facción que lidera Shekau como ISWA, han recrudecido en los últimos meses sus acciones. También han llevado a cabo ataques en Camerún, Chad y Níger.

Por otra parte, al menos 15 personas murieron y varias decenas resultaron heridas en un ataque perpetrado el lunes en el estado de Sokoto (noroeste), después de que los asaltantes abrieran fuego contra un grupo de residentes que intentaba evitar el secuestro de un empresario, según ha recogido la cadena de televisión británica BBC.

OLEADA DE DESPLAZADOS A NÍGER

Durante la jornada, Boris Cheshirkov, portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ha mostrado su alarma por el aumento de la violencia en el noroeste de Nigeria, que ha provocado una oleada de desplazamiento hacia Níger.

"Por temor a los grupos armados y los enfrentamientos intercomunitarios, más de 7.660 refugiados han huido de Nigeria hacia Maradi este año y otros 3.500 ciudadanos de Níger se han visto desplazados dentro del país", ha explicado.

Así, ha apuntado que "la mayoría de los refugiados son mujeres y niños desplazados tras los recientes ataques en el estado de Sokoto" y ha añadido que "la región de Maradi acoge ahora a cerca de 100.000 desplazados, incluidos 77.000 refugiados nigerianos que huyeron de los incansables ataques en los estados de Katsina, Sokoto y Zamfara".

"ACNUR aplaude la generosidad de Níger mientras continúa garantizando el acceso al asilo pese a las restricciones fronterizas por la pandemia de COVID-19", ha dicho Cheshirkov, quien ha alertado de un repunte de la violencia en Maradi que ha causado "más víctimas e incidentes graves en enero y febrero que en toda la segunda mitad de 2020".

"Los refugiados describen violentos asesinatos, secuestros para pedir rescate y saqueo de localidades. Muchos han quedado además atrapados en enfrentamientos entre agricultores y pastores, así como por los 'vigilantes', ya que se están creando grupos de autodefensa en la mayoría de las localidades", ha explicado.

Por ello, ha resaltado que "las personas que huyen necesitan urgentemente agua, comida, cobijo y servicios sanitarios", dado que "la mayoría han huido con las manos vacías ante la precipitación para salvar sus vidas".

Cheshirkov ha asegurado que ACNUR trabaja con las autoridades nigerinas "para reubicar a refugiados lejos de la frontera y en localidades más seguras en las que haya disponible asistencia y servicios básicos".

"Los grupos armados en las regiones de Sahel y lago Chad han estado alimentando una de las crisis de desplazamiento y protección de más rápido crecimiento en el mundo. Hasta la fecha, más de 3,2 millones de personas se han visto desplazadas por la violencia en la cuenca del lago Chad", ha lamentado.

En este sentido, ha advertido de que "los esfuerzos humanitarios para responder a la emergencia están bajo un peligroso estrés" y ha recordado que las operaciones de ACNUR en el lago Chad requieren 128,6 millones de dólares (cerca de 107 millones de euros), si bien están financiadas únicamente al diez por ciento.

"ACNUR pide a la comunidad internacional que incremente el apoyo a la región y que ayude a los gobiernos a acabar con las causas de este desplazamiento forzoso e impulsar un desarrollo estratégico y sostenible", ha remachado.