Publicado 19/07/2021 10:56CET

AMP.- O.Próximo.- Bennett rectifica sus palabras sobre la "libertad de culto" de judíos en la Explanada de las Mezquitas

Archivo - Un judío ortodoxo frente al Muro de las Lamentaciones y la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén
Archivo - Un judío ortodoxo frente al Muro de las Lamentaciones y la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén - Nir Alon/ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Israel, Naftali Bennett, ha dado marcha atrás este lunes tras afirmar un día antes que tanto judíos como musulmanes tienen "libertad de culto" en la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, un lugar conocido como Monte del Templo por los judíos.

La declaración se ha producido después de que la Policía israelí y jóvenes musulmanes se hayan enfrentado en este lugar, en el mismo día que judíos están celebrando la fiesta del ayuno de la Tisha B'Av, coincidiendo con la fiesta musulmana del Eid al Fitr.

Los musulmanes arrojaron piedras a la Policía, según han denunciado fuerzas de seguridad, mientras la Autoridad Palestina y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) ha acusado directamente a las fuerzas israelíes de incrementar las hostilidades lanzando gases lacrimógenos y granadas paralizantes.

Asimismo, Bennett ha agradecido al ministro de Seguridad Pública, Omer Barlev, y al jefe de la Policía de Israel "manejar los eventos en el Monte del Templo con responsabilidad y consideración, mientras mantenían la libertad de culto para los judíos", recoge 'The Times of Israel'.

Sin embargo, la oficina del primer ministro ha dado marcha atrás este lunes respecto a sus polémicas declaraciones del domingo y ha aclarado que Bennett se refería a que tanto judíos como musulmanes "tienen libertad de derecho de visita" al lugar.

Así, ha señalado que Bennett se explicó mal al realizar dichas declaraciones, que habrían supuesto un cambio histórico en la situación, al tiempo que ha incidido en que no habrá cambios al 'statu quo' en la Explanada de las Mezquitas.

Por su parte, la Autoridad Palestina ha responsabilizado a Israel de este incidente. "Estas provocaciones israelíes plantean un desafío a las demandas estadounidenses que han pedido la preservación del 'statu quo' histórico en Jerusalén", ha dicho en un comunicado recogido por la agencia oficial de noticias palestina WAFA.

El primer ministro palestino, Mohamed Shtayé, ha criticado igualmente la entrada de cientos de "colonos" en los patios de la Mezquita de Al Aqsa y ha sostenido que supone un intento de imponer una "división" en la mezquita, la tercera de más importancia para los musulmanes.

Por ello, ha pedido a la comunidad internacional que "intervenga urgentemente" para "detener estas violaciones", debido al peligro que suponen de un repunte de las tensiones, antes de agregar que suponen "una amenaza para la seguridad, la paz y la estabilidad en la región".

A las críticas se han sumado la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) y países como Egipto, Jordania y Turquía, que han publicado comunicados en condena a lo sucedido durante la jornada del domingo, según han recogido los medios locales.

El portavoz del Ministerio de Exteriores jordano, Deifalá Fayez, ha especificado que Amán ha enviado una nota oficial de protesta a Israel para que ponga fin a sus "violaciones y provocaciones" y que "respete el 'statu quo' histórico y legal" en la Explanada de las Mezquitas, tal y como ha recogido el diario 'The Jordan Times'.

El Monte del Templo es el lugar más sagrado del judaísmo y hogar del tercer santuario más sagrado del Islam, la Mezquita de Al Aqsa. Israel capturó el Monte del Templo y la Ciudad Vieja de Jerusalén en la Guerra de 1967. Sin embargo, permitió que Jordania continuara manteniendo la autoridad religiosa en la cima del monte, que los judíos pueden visitar bajo numerosas restricciones.

El recinto estuvo cerrado desde el Día de Jerusalén el 10 de mayo hasta el 23 de ese mes de este año, cuando las autoridades tomaron la decisión de prohibir el acceso a los no musulmanes dada la espiral de tensiones en la ciudad por el desalojo forzado de varias familias palestinas en el barrio de Sheij Jarrá, en Jerusalén Este.

Después de once días de intercambio de bombardeos entre Israel y la Franja de Gaza, la ONU ha informado de que el último conflicto en Oriente Próximo se ha saldado con 242 palestinos muertos --23 niñas, 43 niños, 38 mujeres y 138 hombres-- así como doce israelíes muertos --cinco hombres, cinco mujeres y dos niños--, además de cerca de 2.000 heridos en la parte palestina y 710 en la israelí. Este conflicto finalizó el 21 de mayo con una declaración de alto el fuego.

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