Publicado 08/05/2024 14:01

AMP.-O.Próximo.- Save the Children dice que "la vida de un millón de niños pende de un hilo" por cierre del paso de Rafá

Una niña palestina intenta recuperar sus pertenencias en su casa en la ciudad de Rafá, en el sur de la Franja de Gaza, tras un bombardeo por parte del Ejército de Israel (archivo)
Una niña palestina intenta recuperar sus pertenencias en su casa en la ciudad de Rafá, en el sur de la Franja de Gaza, tras un bombardeo por parte del Ejército de Israel (archivo) - Europa Press/Contacto/Rizek Abdeljawad

La ONG afirma que "era difícil creer que las cosas pudieran empeorar" y que "todavía hay tiempo" para detener una incursión de Israel

MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Save the Children ha alertado este miércoles de que "la vida de un millón de niños y niñas pende de un hilo" en la Franja de Gaza a causa de la suspensión de la entrada de ayuda humanitaria a través del paso de Rafá tras la toma del lado palestino del puesto por parte del Ejército de Israel.

El director de la ONG en los Territorios Palestinos Ocupados, Xavier Joubert, ha indicado que "el bloqueo de la ayuda pone en peligro la vida de los niños y niñas" y ha subrayado que "este asalto a Rafá es fatal", antes de recordar que "el aumento de los ataques aéreos registrado hasta ahora ya se ha cobrado docenas de vidas jóvenes".

"Más allá de las víctimas directas, la vida de un millón de niños y niñas pende de un hilo", ha indicado Joubert, quien ha reseñado que "era difícil creer que las cosas pudieran empeorar, dadas las restricciones ya existentes, pero aquí estamos".

En este sentido, ha indicado que el martes fue "uno de los días más oscuros" en los siete meses de conflicto en Gaza, "ya que el único paso fronterizo que quedaba abierto por el que pasaba la ayuda humanitaria está ahora bloqueado", sin que las autoridades de Israel hayan dado plazos para su reapertura.

"Todavía hay tiempo para detener una incursión terrestre en Rafá. La comunidad internacional debe ejercer toda la presión posible para que se respeten sus responsabilidades en virtud de las Convenciones de Ginebra y se impidan los crímenes más graves contra la población civil y contra las niñas y niños", ha sostenido.

Save the Children ha insistido además en que "las fuerzas israelíes deben detener las operaciones en Rafá y abrir todos los pasos terrestres disponibles para permitir la entrada de la ayuda", al tiempo que ha abundado en que estos cierres tendrán "consecuencias catastróficas" para la infancia.

"El hambre nunca debe utilizarse como arma de guerra y está prohibido por el derecho internacional humanitario", ha subrayado la organización en un comunicado, en el que ha recordado que no ha entrado ayuda en Gaza a través del paso de Rafá desde el 5 de mayo, lo que implica que las ONG "ya no pueden hacer llegar nuevos suministros y asistencia a Gaza".

MSF DICE QUE RAFÁ PODRÍA CONVERTIRSE "EN UN CEMENTERIO"

Por su parte, la directora ejecutiva de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Estados Unidos, Avril Benoît, ha alertado de que "una escalada militar por parte de Israel amenaza con convertir Rafá en un cementerio" y ha recalcado que "hay más de 1,5 millones de civiles hacinados en esta franja de terreno".

"Pedimos un alto el fuego inmediato y sostenido para evitar más muertes y heridos civiles en Gaza y permitir el aumento urgente de la entrega de ayuda humanitaria. La supervivencia de los civiles en Gaza depende de ello", ha sostenido, en medio de las amenazas sobre una ofensiva a gran escala contra la ciudad.

Así, ha afirmado que las personas residentes en Rafá "se han visto desplazadas una y otra vez por la guerra y viven en tiendas de campaña y en refugios improvisados que apenas pueden resistir ante los elementos, por no hablar de bombas y bombardeos".

"Rafá es el mayor nudo de servicios sanitarios y asistencia humanitaria en la Franja de Gaza, así como un área clave para la entrega de ayuda humanitaria a través del cruce", ha recordado, antes de hacer hincapié en que "atacar esta zona supone cortar las líneas vitales a personas que lo han perdido todo".

Por ello, ha aseverado que "Israel debe detener inmediatamente los planes para una invasión terrestre" y ha argumentado que "una mayor escalada militar en Rafá sería un ataque directo contra una población atrapada" que "aplastaría una respuesta humanitaria ya frágil en un momento en el que las necesidades médicas y humanitarias están aumentando".

"Desde hace siete meses hemos presenciado la muerte indiscriminada de civiles, ataques contra trabajadores humanitarios, incluido de nuestro personal, la destrucción de instalaciones médicas y la obstrucción de ayuda vital. No podemos imaginar lo que una mayor escalada del conflicto significaría para personas que ya han sufrido demasiado en esta guerra sin normas", ha lamentado.

Por ello, ha advertido de que la ofensiva "socavaría aún más el sistema sanitario, que apenas funciona", y ha reiterado que "los hospitales llenos de pacientes deben ser considerados lugares seguros y no deben ser evacuados". "Es extremadamente difícil y peligroso evacuar hospitales y atender a los más vulnerables", ha argüido.

Por último, Benoît ha pedido a Estados Unidos, "principal apoyo militar y financiero de Israel", que "cumpla sus propias leyes y garantice que su asistencia militar no contribuye a cometer violaciones del Derecho Internacional Humanitario", según un comunicado publicado por la organización no gubernamental.

El Ejército israelí confirmó el martes la toma de la parte palestina del paso de Rafá, que sirve como uno de los principales puntos de entrada de ayuda humanitaria hacia el enclave, en el marco de lo que describe como una "actividad dirigida" en "zonas limitadas" contra "infraestructuras terroristas" del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).

La operación fue lanzada horas después de que el gabinete de guerra creado en Israel tras los ataques ejecutados el 7 de octubre por Hamás acordara seguir adelante con su ofensiva, después de que el grupo islamista palestino afirmara que había aceptado una propuesta de alto el fuego presentada por Qatar y Egipto.

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