Publicado 14/08/2021 23:23CET

AMP.-Polonia.-El presidente de Polonia promulga la ley que limita la reclamación de propiedades entre críticas de Israel

MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, ha promulgado este sábado la ley que establece una prescripción para las reclamaciones de propiedades, un texto que podría terminar afectando a los familiares de víctimas del Holocausto y que ha sido recibido con duras críticas por parte de Israel.

La ley restringe las impugnaciones sobre las decisiones administrativas adoptadas hace más de 30 años. Duda ha explicado en declaraciones a la agencia de noticias PAP que esta reforma pretende poner a la "inseguridad" que se podría crear entre quienes hayan adquirido "de buena fe" propiedades potencialmente impugnables.

Las autoridades de Polonia han negado que se pretenda poner en cuestión a las víctimas del Holocausto y han defendido sus lazos con Israel, desde donde han arreciado las críticas. El primer ministro, Naftali Bennett, ha subrayado que Israel no puede quedar "indiferente" ante una decisión "vergonzosa".

En este sentido, Bennett considera "de la máxima gravedad" la promulgación, en la medida en que "Polonia ha elegido seguir perjudicando a quienes lo han perdido todo", según su oficina.

Este malestar se ha traducido en la llamada a consultas del embajador israelí en Varsovia, tal como ha anunciado el ministro de Exteriores, Yair Lapid, si bien el formalismo llega cuando el nuevo representante diplomático aún no había llegado a viajar al país europeo. Asimismo, ha invitado al representante polaco en Tel Aviv a irse de Israel.

"Polonia ha aprobado hoy, y no es la primera vez, una ley antisemita y que no es ética", ha lamentado el jefe de la diplomacia de Israel, en un comunicado en el que ha aludido incluso a Polonia como un país "antidemocrático", que "no honra la mayor tragedia de la historia".

Israel había recibido en estos últimos días el respaldo de Estados Unidos, con un comunicado del Departamento de Estado en el que se emplazaba expresamente a Duda a no dar el paso de la promulgación, que llega tres días después del último visto bueno a la ley por parte del Parlamento polaco.