Publicado 01/07/2020 18:13CET

AMP.- Siria.- Rusia, Irán y Turquía recalcan que "no hay una solución militar" al conflicto en Siria

Piden "mantener la calma" en Idlib y continuar la lucha contra el terrorismo

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los presidentes de Rusia, Irán y Turquía han reiterado este miércoles que la guerra en Siria "no tiene una solución militar" y han apostado por impulsar un proceso de conversaciones mediado por Naciones Unidas, al tiempo que han expresado su preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en el país.

Vladimir Putin, Hasán Rohani y Recep Tayyip Erdogan han mantenido durante la jornada una videoconferencia en el formato del proceso de Astaná para abordar la situación sobre el terreno, una conversación en la que han mostrado su "firme compromiso" con "la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial de Siria".

En un comunicado conjunto publicado tras la videoconferencia, los mandatarios han rechazado "todo intento para crear nuevas realidades sobre el terreno bajo el pretexto de combatir el terrorismo, entre ellas las ilegítimas iniciativas de autogobierno", en aparente referencia a la administración kurda en el noreste del país.

Asimismo, han mostrado su "determinación" de "mantener la cooperación" para "eliminar totalmente a Estado Islámico, el antiguo Frente al Nusra (...) y el resto de entidades asociadas con Al Qaeda o Estado Islámico", así como otros grupos declarados como terroristas por Naciones Unidas.

Los tres presidentes han recalcado además la "necesidad de mantener la calma sobre el terreno" en la provincia de Idlib, en el marco del acuerdo de alto el fuego alcanzado en marzo entre Rusia y Turquía, que ha permitido rebajar el nivel de violencia en el país.

En lo relativo a la situación humanitaria y el impacto del coronavirus sobre la misma, Putin, Rohani y Erdogan han destacado que la COVID-19 supone "un profundo desafío para el sistema sanitario sirio", así como para la situación socioeconómica y humanitaria.

De esta forma, han argüido que es "fundamental" que se garantice "un acceso rápido, seguro y sin trabas de la ayuda humanitaria en todo Siria para aliviar el sufrimiento del pueblo sirio", motivo por el que han pedido a la comunidad internacional que "aumente su asistencia sin discriminación, politización ni condiciones previas".

Por otra parte, han destacado la necesidad de "facilitar el retorno seguro y voluntario de los refugiados y desplazados internos" y han criticado los recientes bombardeos israelíes en Siria, que han descrito como un acto "desastabilizador" que "viola la soberanía y la integridad territorial de Siria" y que "aumenta las tensiones en la región".

Los mandatarios han anunciado además que han acordado mantener un nuevo encuentro en este mismo formato "lo antes posible" y han desvelado que la próxima cumbre tendrá lugar en Irán, tras la invitación en este sentido formulada por Rohani.

Rusia e Irán son los principales valedores del Gobierno de Bashar al Assad, en particular Moscú. La intervención de Rusia en el conflicto marcó un punto de inflexión que ha permitido al Gobierno recuperar buena parte de los territorios que había perdido. Por su parte, Turquía ha venido apoyando a algunos de los grupos rebeldes.

MANTENER LA "CALMA" EN EL TERRENO

Durante la cumbre, Erdogan ha destacado que "mantener la unidad y la integridad territorial de Siria", "mantener la calma en el terreno" y "lograr una solución duradera al conflicto" son sus prioridades, según ha informado la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.

Así, ha argüido que los contactos trilaterales en el formato de Astaná --que transcurre en paralelo con los contactos liderados por la ONU en Ginebra-- han logrado "contribuciones clave para lograr la paz, la seguridad y la estabilidad en Siria".

"Turquía ha estado del lado de nuestros hermanos y hermanas sirias desde el inicio del conflicto", ha manifestado, antes de destacar que el país acoge a cerca de cuatro millones de refugiados que han huido del país árabe a causa de la guerra.

"Seguiremos haciendo lo posible para lograr la paz, la seguridad y la estabilidad en nuestro vecino Siria", ha manifestado Erdogan, cuyas tropas se encuentran desplegadas en zonas del norte del país tras varias ofensivas con apoyo de los rebeldes contra las milicias kurdas.

IRÁN REITERA SU APOYO A AL ASSAD

Por su parte, Rohani ha reiterado el apoyo de Irán al presidente sirio y ha agregado que su Gobierno "reafirma su determinación para combatir el terrorismo" y "su apoyo al diálogo intrasirio en el marco de los acuerdos bajo el proceso de Astaná".

"No debemos permitir que los terroristas usen a la población como escudos humanos", ha dicho, antes de criticar las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el Gobierno sirio, que ha descrito como "medidas ilegítimas e inhumanas", tal y como ha recogido la cadena de televisión iraní Press TV.

"Las acciones del régimen de Estados Unidos equivalen a un terrorismo económico que viola el Derecho Internacional, los Derechos Humanos, el Derecho Humanitario y la soberanía de las naciones", ha criticado, en referencia al impacto de estas medidas punitivas sobre la lucha contra el coronavirus.

Por último, Rohani ha pedido la retirada de las "tropas de ocupación" del Ejército estadounidense en Siria y ha acusado a Washington de "robar los recursos naturales" del país árabe.

"Es fundamental que las fuerzas terroristas estadounidenses se retiren de toda la región, y especialmente de Siria, lo antes posible, para que el mandato del Gobierno sirio prevalezca en todo el país", ha remachado.

PUTIN ALERTA SOBRE ESTADO ISLÁMICO

En su turno de palabra, Putin ha hecho referencia a la "tensa situación" en los territorios fuera del control de Al Assad, así como al "significativo incremento" de las operaciones por parte de Estado Islámico en la orilla occidental del río Éufrates.

El grupo yihadista ha incrementado sus atentados en el país en los últimos meses, a pesar de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) anunciaron el 23 de marzo de 2019 la toma de Baghuz y la caída del conocido como califato territorial de Estado Islámico, que ya no controla ninguna zona en Siria e Irak, donde fue derrotado en diciembre de 2017.

Putin ha resaltado además que Moscú "trabaja de cerca" con Ankara para aplicar los acuerdos sobre Idlib y, si bien ha reconocido que "no todos los asuntos han sido resueltos", ha hecho hincapié en que "la situación en la 'zona segura' se ha estabilizado de forma considerable a raíz del alto el fuego", según la transcripción facilitada por el Kremlin.

Así, ha abogado por impulsar el proceso político para iniciar un diálogo entre las partes y ha destacado que tanto Rusia como Irán y Turquía "pueden hacer mucho de cara a la situación posterior al conflicto en Siria", en referencia a la "restauración de las esferas económicas y social" y al retorno de refugiados y desplazados internos.

"El conflicto en Siria, el enfrentamiento con los terroristas, lleva en marcha varios años, lo que naturalmente afecta a la situación económica del país", ha reconocido, antes de cargar contra el "efecto negativo" de las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) contra el país árabe.

"A pesar del llamamiento del secretario general de la ONU (António Guterres) para aliviar las sanciones durante la pandemia, tanto Washington como Bruselas han tomado la decisión de extender las restricciones contra Damasco", ha remachado.