Publicado 28/09/2021 14:02CET

AMP.- Túnez.- Túnez asegura que las decisiones de Saied van orientadas hacia "preservar" una "verdadera democracia"

El ministro de Relaciones Exteriores de Túnez, Othman Jerandi, durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas
El ministro de Relaciones Exteriores de Túnez, Othman Jerandi, durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas - FOTO ONU / CIA PAK

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores de Túnez, Ozman Yerandi, ha comparecido este lunes ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde ha defendido que las recientes medidas adoptadas por el presidente, Kais Saied, van orientadas hacia "preservar" una "verdadera democracia".

Yerandi ha apuntado que con la destitución del primer ministro, Hichem Mechichi, el pasado mes de julio y la suspensión del Parlamento, Saied buscaba "responder a la voluntad del pueblo tunecino y sus aspiraciones" de un sistema que "garantice su soberanía, derechos, libertades y dignidad".

"La crisis política, económica, social y sanitaria requirió la intervención del presidente (...) y su adopción de una serie de decisiones y medidas excepcionales, basadas en la Constitución, para corregir el camino democrático según la voluntad del pueblo tunecino", ha aseverado.

En este sentido, ha remarcado que la vía democrática en el país africano es una opción "irreversible" y que tanto los Derechos Humanos como las libertades públicas e individuales están "garantizadas y resguardadas" por las instituciones.

"Construir un Estado estable que abarque a todos sus ciudadanos en pie de igualdad es la condición básica para el establecimiento de la paz social, el logro del desarrollo sostenible y el respeto a los Derechos Humanos", ha añadido.

Por otro lado, ha reivindicado el papel de Túnez como una nación dispuesta a colaborar por el consolidación de la paz y la seguridad a nivel internacional, así como para la "difusión de valores de cooperación y solidaridad entre todos los pueblos y países del mundo".

En esta misma línea, Yerandi ha confirmado que las autoridades tunecinas "seguirán desempeñando un papel influyente" en los países de su entorno proporcionando "apoyo y asistencia" a Libia con el fin de que completen "la vía política" y lograr restablecer "la seguridad y la estabilidad" en la nación vecina.

Por su parte, la Liga Tunecina para los Derechos Humanos (LTDH) ha destacado que es necesario establecer un calendario claro para el fin del estado de excepción y acelerar el retorno de la democracia participativa, según ha recogido la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

"Las intenciones del presidente están ahora claras. Busca enmendar la Constitución, particularmente el régimen político, a través de un referéndum y sin una fecha límite para las medidas excepcionales", ha sostenido, antes de reclamar "el respeto al principio de transferencia pacífica de poder, la separación de poderes y las elecciones directas para una representatividad efectiva".

Asimismo, ha pedido a Saied que "reconsidere" sus decretos a través del desarrollo de "nuevos mecanismos" para un "organismo independiente que esté a cargo de la supervisión y dé la posibilidad de hacer frente a medidas que puedan infringir los derechos y libertades contemplados en la Constitución y en las convenciones internacionales".

La LTDH ha recalcado que las medidas anunciadas el 25 de julio llegaron tras las peticiones de gran parte de la sociedad civil, si bien ha criticado que "no se hayan adoptado decisiones para hacer frente a los problemas económicos y sociales" desde que Saied se arrogara todos los poderes en el país africano.

Las críticas de la organización han llegado días después de que el partido islamista Ennahda, que cuenta con la mayoría en el Parlamento suspendido por Saied, resaltara que las medidas excepcionales aprobadas durante los últimos meses muestran el "claro deseo" del presidente de "tener el poder absoluto" y "cambiar la totalidad del sistema político".

Mohamed Gumani, miembro del comité ejecutivo de Ennahda y quien dimitió días después de su cargo, afirmó que las medidas aprobadas por decreto por Saied "suponen una suspensión real de la Constitución de 2014" y añadió que el mandatario "no tiene intención alguna de involucrar a los partidos políticos, las organizaciones nacionales o las fuerzas vidas del país".

A las críticas se sumó el principal sindicato del país, la Unión General de Trabajadores de Túnez (UGTT), que, si bien defendió la decisión inicial de Saied de imponer medidas excepcionales, alertó contra usar estos fracasos como una excusa para consolidar un monopolio de poder.

En este sentido, pidió una aceleración de la formación de un Gobierno "con amplios poderes" para hacer frente a "las complicaciones de una situación empeorada por la situación excepcional" e hizo hincapié en la necesidad de que dicho Ejecutivo "cumpla sus promesas" para mejorar la situación de la población.

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