Publicado 14/12/2020 16:31CET

AMP.-Yemen/A.Saudí.-Un buque sufre daños por una explosión causada por "una fuente externa" en un puerto de Arabia Saudí

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un buque con bandera de Singapur ha sufrido daños este lunes a causa de una explosión causada por "una fuente externa" durante el proceso de descarga en un puerto de Arabia Saudí, sin que por el momento haya reclamación del incidente, que llega en medio del aumento de los ataques de los huthis desde Yemen contra territorio de Arabia Saudí.

Hafnia, la empresa propietaria del buque, ha indicado en un comunicado que el 'BW Rhine' ha sufrido una explosión que ha desencadenado un incendio, suceso que se ha saldado sin heridos y que ha provocado la suspensión de las operaciones de descarga del barco en el puerto de Yeda.

"Los 22 tripulantes han sido localizados ilesos", ha manifestado, antes de resaltar que "es posible que parte del petróleo haya salido del buque, si bien no se ha confirmado y los datos indican que los niveles de petróleo a bordo están igual que antes del incidente".

Asimismo, Hafnia ha destacado que se han iniciado trabajos "para evitar el reinicio del fuego" y que "la estabilidad del barco está siendo evaluada antes de proceder con cualquier otra operación". "Todas las autoridades relevantes han sido informadas del incidente y Hafnia trabaja con ellas para garantizar la seguridad de la tripulación, el buque y el medio ambiente", ha remachado.

Por su parte, un portavoz del Ministerio de Energía saudí ha detallado que el buque ha sido objetivo de un ataque con una lancha cargada de explosivos y ha confirmado que el incendio ha sido extinguido por los bomberos, tal y como ha recogido la agencia estatal saudí de noticias, SPA.

Este portavoz ha hecho hincapié en que el incidente se ha saldado sin víctimas y ha añadido que las instalaciones portuarias no han sufrido daños ni se ha visto afectada la cadena de suministro, al tiempo que ha condenado el aumento de los ataques de los huthis contra instalaciones saudíes durante las últimas semanas.

Así, ha resaltado que "estos actos de terrorismo y vandalismo, dirigidos contra instalaciones vitales, van más allá del reino y sus instalaciones vitales y afectan a la seguridad y estabilidad del suministro de energía al mundo y a la economía global".

De esta forma, ha manifestado además que estas acciones "graves y criminales" y su "impacto destructivo" sobre el tráfico marítimo podrían afectar igualmente "la libertad del comercio internacional", por lo que ha pedido "estar unidos frente a estos actos terroristas y subversivos" y adoptar "medidas disuasorias prácticas" contra los responsables y los que les respaldan.

El incidente ha tenido lugar casi tres semanas después de que los huthis atacaran una instalación petrolera de la estatal Aramco cerca de la ciudad saudí de Yeda y ante un repunte de los ataques con drones y lanchas explosivas por parte de los rebeldes.

En respuesta, la coalición internacional que lidera Riad llevó a cabo bombardeos contra posiciones de los rebeldes en la capital, Saná. Los huthis defendieron sus ataques denunciando el cerco de la coalición contra Yemen, ante la falta de avances en las conversaciones para lograr una solución diplomática.

Tanto la coalición como el Gobierno saudí han denunciado un aumento de este tipo de ataques durante las últimas semanas, mientras que Estados Unidos cargó a finales de octubre contra el "irresponsable" incremento de este tipo de incidentes, que tuvo un pico el 28 de octubre después del asesinato en la Saná del ministro de Juventud y Deportes de las autoridades instaladas por los huthis en las zonas bajo su control, Hasán Zaid.

El conflicto ha sufrido un recrudecimiento en varios frentes durante los últimos meses, pese a los esfuerzos internacionales de mediación, si bien las partes acordaron a finales de septiembre un intercambio de más de mil prisioneros --incluidos varios militares saudíes-- que fue visto como una posible puerta hacia una futura solución a la guerra.

Las fuerzas leales al Gobierno yemení, encabezado por Abdo Rabbu Mansur Hadi y apoyado por Arabia Saudí, y los rebeldes huthis, respaldados por Irán, llevan combatiendo desde finales de 2014, en una guerra ha provocado la que es la mayor crisis humanitaria mundial. Actualmente, casi el 80 por ciento de la población, unos 24 millones de personas, necesitan asistencia en el país, donde hay más de 20 millones en inseguridad alimentaria.