Publicado 15/01/2021 22:39CET

AMP2.-Coronavirus.- Reino Unido endurece los requisitos de entrada para "protegerse" de las nuevas cepas del coronavirus

Notifica más de 55.000 casos y 1.280 fallecidos por COVID-19 en un día

MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Reino Unido cerrará sus "corredores aéreos" desde este lunes, al tiempo que ha endurecido los requisitos de entrada al país, para "protegerse contra el riesgo de nuevas cepas del coronavirus aún no identificadas", en palabras del primer ministro, Boris Johnson.

Los "corredores aéreos" se introdujeron en verano para permitir que las personas provenientes de algunos países con un número reducido de casos de la COVID-19 ingresaran a Reino Unido sin tener que ponerse en cuarentena a su llegada.

Ahora, las personas que lleguen a Reino Unido deberán guardar una cuarentena de diez días, a no ser que den negativo en una prueba diagnóstica de la enfermedad después de cinco. Además, cualquier que vuele al país desde el extranjero deberá mostrar un resultado negativo obtenido antes de viajar.

En rueda de prensa desde Downing Street, Johnson ha señalado que es "vital" adoptar nuevas medidas en este momento, "cuando día a día" el país hace "grandes progresos en la protección de la población".

"Es precisamente porque tenemos la esperanza en esa vacuna y el riesgo de que llegan nuevas cepas del extranjero por lo que debemos tomar medidas adicionales ahora para evitar que esas cepas entren en el país", ha justificado, según ha informado la BBC.

Esta nueva normativa llega después de que el Ejecutivo británico prohibiera el jueves la llegada de viajeros procedentes de varios países de Latinoamérica y Portugal, alegando preocupación sobre la mutación del SARS-CoV-2 detectada en Brasil. Otras mutaciones identificadas, como en el mismo Reino Unido o Sudáfrica, han desencadenado restricciones de viaje a estos países por parte de un gran número de naciones.

El balance de los efectos de la pandemia de COVID-19 en Reino Unido se ha actualizado este viernes con 55.761 casos y 1.280 muertes más, cifras que aún están cerca de los niveles máximos registrados este mismo mes pero en las que se comienza a atisbar un ligero efecto de las medidas de contención adoptadas en las últimas semanas.

El Ministerio de Sanidad, que actualiza diariamente los datos, tiene registrados 3.316.019 casos y 87.295 fallecidos desde el inicio de la pandemia de coronavirus. Más de 37.000 pacientes permanecen ingresados en hospitales, unos 3.600 de ellos con respiración asistida.

Johnson apeló esta semana a la cautela, pero reconoció que se estaba comenzando a percibir cierto signo de mejora en los datos de contagio. El ritmo de crecimiento del virus aún se sitúa entre 1,2 y 1,3 a nivel nacional, pero en el caso de la capital, donde las restricciones se impusieron antes, el dato cae a entre 0,9 y 1,3.

Sin embargo, aún deberán pasar semanas antes de que pueda aliviarse la presión hospitalaria y el Gobierno se teme que los datos sigan empeorando hasta febrero. La situación en la capital ha llegado a tal punto que algunos pacientes han sido trasladados desde Londres a Newcastle, a casi 500 kilómetros de distancia, según 'The Guardian'.

"PRESIÓN EXTRAORDINARIA"

Johnson ha pedido a los ciudadanos que no se desplacen este fin de semana y que restrinjan al máximo sus movimientos, también en un intento de ganar tiempo mientras avanza el plan de vacunación. Ya han sido vacunadas más de 3,2 millones de personas, de las cuales unas 443.000 han recibido ya la segunda dosis, según el Ministerio de Sanidad.

Por otra parte, el primer ministro ha lamentado la "presión extraordinaria" que se está ejerciendo recientemente sobre los hospitales del país y el sistema sanitario. En este sentido, ha lamentado que algunos de los centros de salud hayan tenido que cancelar operaciones y que haya ambulancias "haciendo cola" a la entrada de los hospitales.

"Este no es el momento en el que relajarnos y dar de lado a nuestra resolución nacional", ha expresado antes de culpar a la variante por ser mucho más contagiosa que la cepa del coronavirus preexistente.