Publicado 14/08/2021 14:05CET

AMPL.- Afganistán.- Los talibán redoblan sus ofensivas contra otras cuatro capitales de provincia en las últimas horas

Integrantes de las fuerzas de seguridad afganas durante un operativo contra los talibán en la provincia de Laghman.
Integrantes de las fuerzas de seguridad afganas durante un operativo contra los talibán en la provincia de Laghman. - SAIFURAHMAN SAFI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los talibán han lanzado una ofensiva a gran escala en las últimas horas contra otras cuatro capitales de provincia de Afganistán: Mazar e Sharif (provincia de Balj, norte del país), Sharana (provincia de Paktika), Asadabad (Kunar) y Gardez (provincia de Patkia, estas tres últimas en el este) en el marco de su arrolladora operación de conquista que les ha llevado en una semana a capturar 18 capitales provinciales del país.

La Policía de Balj ha confirmado múltiples ataques talibán contra Mazar e Sharif, la cuarta ciudad más importante del país, "desde varias direcciones". Balj es la única provincia del norte del país que todavía sigue bajo el control del antiguo señor de la guerra, el mariscal Abdul Rashid Dostum.

El portavoz habitual de los talibán, Zabiulá Muyahid, ha informado de que los insurgentes han entrado en la ciudad, y que también tienen prácticamente bajo su control la localidad de Sharana.

"Los muyahidines tomaron el control total de Sharana, la capital de la provincia de Paktika. Hemos conquistado la oficina del gobernador, el cuartel general de la Policía, Inteligencia y todos los lugares", ha indicado en su cuenta de Twitter.

Responsables del Gobierno afgano dan la ciudad por perdida. Los concejales Afsar Jan Suliman Jalil y Bajtiar Gul Hemat, así como el diputado Suraya Ajabari han confimado que los talibán se han hecho con el control de esas instalaciones tras la retirada pacífica de las fuerzas afganas gracias a la mediación de los notable locales, para impedir un "derramamiento de sangre", explican a DPA.

Fuentes del medio Khaama Press han informado en las últimas horas de que los talibán han lanzado fuertes ataques contra la capital provincial, la ciudad de Gardez. Según las fuentes, los talibán han sitiado el 203º cuerpo del Ejército y el personal de los distritos policiales de la ciudad ha sido retirado al cuartel general de la Policía Nacional.

Por último, los talibán han anunciado su entrada en la ciudad de Asadabad, la capital de la provincia de Kunar, en lo que se trataría de una extraordinaria victoria estratégica por los enormes recursos de los que dispone la zona -- un epicentro de la industria maderera del país --. Sus siguientes objetivos son las provincias de Nuristan, Laghman y Nangarhar, dentro de su operación para aislar a la capital, Kabul, del resto del país.

Los talibán aseguraron este viernes que habían tomado otras tres capitales de provincia, en este caso las de Ghor, Uruzgán y Logar, en el marco de un avance fulgurante y nuevos anuncios de evacuaciones diplomáticas, caso de las misiones de Dinamerca, Finlandia, Noruega y, a última hora de la tarde, España.

También en las últimas horas se ha conocido que Estados Unidos ha comenzado a planear el cierre total de su embajada en la capital de Afganistán, Kabul, ante el avance de la insurgencia talibán, según han informado múltiples fuentes cercanas al procedimiento al portal de noticias Politico.

Las fuentes consideran la clausura, todavía no anunciada, como "inevitable", y han indicado que el personal restante en la misión diplomática ha comenzado a destruir documentos clasificados y equipos electrónicos. También se prevé la destrucción de cualquier documento con "banderas estadounidenses que podría ser utilizado indebidamente en los esfuerzos de propaganda".

Esta noticia tiene lugar mientras cerca de 3.000 militares estadounidenses se dirigen a Kabul para ayudar a evacuar al personal de la Embajada y otros civiles en la capital afgana.

Un equipo de combate de la brigada de infantería también se trasladará desde Fort Bragg, Carolina del Norte, a Kuwait para actuar como una fuerza de reacción rápida para la seguridad en Kabul si es necesario, según el Pentágono.