Actualizado 27/12/2012 21:00:49 +00:00 CET

Argentina.- Cuatro años de cárcel para una exministra argentina que guardaba miles de pesos y dólares en su despacho

Felisa Miceli admite que cometió un "error" pero mantiene su inocencia y anuncia que recurrirá el fallo

BUENOS AIRES, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Oral Federal número 2 de Argentina ha condenado este jueves a la exministra de Economía Felisa Miceli, miembro del Gobierno durante la presidencia de Néstor Kirchner, a cuatro años de cárcel por haber ocultado en el baño de su despacho oficial una bolsa de papel con 100.000 pesos (15.400 euros al cambio actual) y 31.670 dólares (24.000 euros).

El hallazgo se produjo en junio de 2007, cuando dos agentes de la Brigada de Explosivos detectaron en el Palacio de Hacienda una bolsa que les pareció sospechosa y en la que finalmente no localizaron ningún artefacto peligroso sino dinero.

La defensa de Miceli ha alegado durante todo el proceso que los miles de pesos y dólares habían sido prestados por su hermano --ya fallecido-- y una amiga. Esta última declaró en el juicio y aseguró que ella misma había empaquetado el dinero.

Sin embargo, el tribunal ha determinado que Miceli cometió un delito de "encubrimiento agravado" al intentar ocultar una maniobra financiera ilegal y otro de "sustracción y ocultamiento de documento público" por la desaparición del acta policial sobre el caso. Además de los cuatro años de cárcel, el fallo incluye también ocho de inhabilitación para la exministra, que trabaja en la actualidad como asesora para las Madres de la Plaza de Mayo.

El escándalo obligó a la ministra a dimitir un mes después del hallazgo de la bolsa y menos de dos años después de convertirse en la primera mujer que ocupaba la cartera de Economía. Su condena es la primera por corrupción que recibe un miembro de la administración peronista que inició Kirchner y continuó su mujer, Cristina Fernández.

RECURSO

Miceli se ha mostrado "absolutamente tranquila" a su salida del tribunal y ha anunciado que recurrirá a "todas las instancias que pueda" para demostrar su inocencia", lo que mantiene en suspenso su posible ingreso en prisión.

"Cometí un error, pero eso ahora parece que fue un delito", ha explicado a los periodistas, ante los cuales se ha descrito como una persona "transparente" que vive de su trabajo". "No tengo nada que ocultar", ha apostillado.