Argentina.- Defensores de los Derechos Humanos expresan su preocupación por la desaparición de Jorge Julio López

Actualizado 26/11/2006 16:47:57 CET

BUENOS AIRES, 26 Nov. (EP/AP) -

Portavoces de organismos defensores de los Derechos Humanos y el propio ejército han hecho pública hoy domingo su preocupación por la suerte corrida por Jorge Julio López, testigo clave en la condena a reclusión perpetua de un ex policía torturador durante la pasada dictadura militar, quien desapareció misteriosamente el 18 de septiembre.

Estela de Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, declaró el domingo a la prensa su convicción de que los responsables de la desaparición de López son sectores interesados en asustar a posibles testigos, en los juicios contra violadores de derechos humanos. Esos procesos se reactivaron el año pasado, a partir de la anulación judicial de dos leyes exculpatorias de represores.

"Hay un panorama posible de quienes quieren que los juicios no sigan y mandan gente, compran gente. Golpearon a una Abuela de Plaza de Mayo, la han dejado sorda en Córdoba. Amenazan a las personas y a los integrantes de los organismos de derechos humanos. Son una minoría, pero tienen la capacidad, porque manejan dinero", dijo Carlotto, quien frecuentemente recibe amenazas anónimas en su domicilio de La Plata, a 50 kilómetros al sur.

El jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini, declaró en la víspera que "para nosotros también es una gran preocupación (la desaparición de López). Estamos dispuestos a colaborar, dentro de lo que las normas y las leyes nos permiten".

El testigo desapareció el día en que había convenido con su hijo asistir a la audiencia del juicio en que se conocería el veredicto contra el ex policía Miguel Etchecolatz. Pero nunca apareció.

El presidente Néstor Kirchner ha reclamado públicamente, en varias oportunidades, "la aparición del compañero López", quien militaba en el sector de izquierda del peronismo, al que también pertenece el jefe del Estado.

El Gobierno provincial de Buenos Aires ofreció una recompensa de 128.000 dólares a quien proporcionara informes sobre su paradero, sin resultados. Efectivos combinados de las policías federal y bonaerense y de los servicios de inteligencia han realizado intensos rastreos en lugares donde se presume podría haberse dirigido, sin encontrar pistas..

López, un albañil de 77 años, había relatado ante los jueces cómo fue secuestrado y torturado a fines de 1976, a causa de su militancia política, por la policía provincial bonaerense que respondía a directivas del régimen de facto instaurado en marzo de ese año.

El testigo identificó entre sus torturadores al ex subjefe policial Etchecolatz y relató cómo fue testigo del asesinato de algunos detenidos.