Publicado 22/04/2021 18:37CET

Argentina.- La 'querella argentina' contra crímenes del franquismo suma otras 5 denuncias que buscan "justicia"

La diputada provincial María Ortega, junto a familiares de Celestino Carbia, Bernardo Mato, Carlos Abella, José Lijó y José Sieira, en la presentación de su adhesión a la 'querella argentina' contra crímenes del franquismo.
La diputada provincial María Ortega, junto a familiares de Celestino Carbia, Bernardo Mato, Carlos Abella, José Lijó y José Sieira, en la presentación de su adhesión a la 'querella argentina' contra crímenes del franquismo. - EUROPA PRESS

Los allegados lamentan la "pasividad" del Estado español y reclaman "verdad y reparación"

VIGO, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los familiares de otros cinco gallegos represaliados por el régimen franquista se han sumado este jueves formalmente a la causa criminal 4.591/2010, conocida como la 'querella argentina', que se instruye en un juzgado de Buenos Aires, con la presentación formal de sus denuncias en el Consulado de Argentina en Vigo.

Así, acompañados por la diputada provincial de Memoria Histórica, María Ortega, por la abogada Jana Calero (de Avogados Novos de Vigo) y por representantes del Comité Español de Apoyo a la Querella Argentina (CeaQua), los familiares de Celestino Carbia, Bernardo Mato, Carlos Abella, José Lijó y José Sieira han hecho efectiva su adhesión a esta causa en busca de "verdad, justicia y reparación".

Manuel Carbia, nieto de Celestino Carbia (exalcalde de Valga fusilado en 1937), ha subrayado que las familias quieren "continuar la labor que comenzó Darío Rivas en Argentina", un país que, en "poco tiempo" pudo juzgar a cargos de la dictadura, mientras que en España, "después de 80 años los franquistas aún siguen en las instituciones". Además, ha puesto en valor que esta lucha haya sido impulsada "por mujeres", como la diputada María Ortega.

Por su parte, Iria Morgade, bisnieta de Bernardo Mato (interrogado por falangistas y liberado "moribundo" en un monte en 1936), ha lamentado que su familiar fue durante años "una sombra" de la que no se hablaba. "Estamos aquí porque queremos que mi abuela y mi bisabuela tengan la verdad, algo que no le dio el Estado español, que abandonó a las víctimas de su genocidio", ha explicado.

En la misma línea, Dolores Sanlés, nieta de José Sieira (asesinado en 1937 por su vinculación con la CNT), ha afirmado que a día de hoy su madre "todavía tiene miedo" porque es "hija de un rojo". Visiblemente emocionada, ha recordado que su familia llegó a quemar cartas y documentos, aunque ella ha conseguido recuperar un diario y una carta de su abuelo que fue localizada en un desván y en la que pedía a sus "camaradas" que cuidasen de su mujer e hijos y "lucharan por una Ribeira libre".

Nela Abella, en representación de Carlos Abella (sindicalista de la CNT a quien conmutaron la pena de muerta por cadena perpetua), ha subrayado que la adhesión a la querella es una "oportunidad de desagravio", que deberían haber realizado los sucesivos gobiernos españoles.

Finalmente, Andrés Lijó, sobrino de José Lijó (asesinado por ser sindicalista), ha afirmado que este paso ante la justicia pretende "hacer ver al mundo" lo que pasó y ha mostrado su esperanza de que la justicia argentina permita conocer la verdad y "que se depuren responsabilidades".

OTRAS DENUNCIAS

La presentación de las denuncias de este jueves son la continuación de la iniciativa que hace unas semanas tuvieron las familias de Alexandre Bóveda, Amancio Caamaño y Ramiro Paz, que también se sumaron a la 'querella argentina' con apoyo de la Diputación de Pontevedra. "Ahora presentamos cinco más, en base a la defensa de la justicia universal, contra crímenes de lesa humanidad, ya que la justicia española no está a favor de que esto se haga aquí", ha explicado el portavoz de CeaQua, Celso López.

Jana Calero, de Avogacía Nova Viguesa, ha señalado que existe en este colectivo un equipo de trabajo específico para memoria histórica, centrado en preparar estas querellas contra crímenes del franquismo. "Nos vemos obligados a presentarlas en Argentina ante la pasividad del Estado español, que sistemáticamente archiva todas las querellas que se interponen", ha incidido.

Asimismo, ha aseverado que la 'querella argentina' tiene más de 10 años de tramitación a sus espaldas y cientos de adhesiones y, a pesar de los problemas de salud de la jueza instructora (María Servini) y las dificultades para obtener documentación (acentuadas por la pandemia de COVID), la intención es "mantenerla viva por encima de todo". "No hace falta que busquemos usuarios, porque son muchísimas las familias que están interesadas en hacer valer la verdad, la justicia y la reparación por los crímenes contra sus allegados", ha recalcado.

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