El Senado aprueba una reforma de la ley de glaciares que reduce la protección y facilita la inversión minera - Europa Press/Contacto/Li Muzi
ARGENTINA, 27 Feb (EUROPA PRESS)
El Senado argentino dio luz verde este jueves a una controversial reforma de la ley de glaciares, permitiendo nuevas exploraciones mineras en áreas actualmente protegidas bajo la normativa en vigencia. La medida, que obtuvo 40 votos favorables contra 31 oposiciones y una abstención, aguarda ahora la decisión de la Cámara de Diputados.
La modificación propuesta, que cuenta con el respaldo del ejecutivo liderado por el presidente Javier Milei, ha generado un fuerte debate entre quienes la defienden como una oportunidad de desarrollo para las Provincias y quienes la critican por el riesgo ambiental que supone. Patricia Bullrich, presidenta del Senado y exministra de Seguridad, destacó que con esta reforma, Argentina demuestra su compromiso con el cuidado de sus Provincias, contraponiendo la actual legislación que "proteger ha sido paralizar".
La reforma plantea una redefinición de las áreas periglaciares excluyendo a aquellas "geoformas periglaciales" consideradas como reservas estratégicas de recursos. Esto efectivamente restringiría la protección a zonas cercanas a los glaciares con importancia hídrica, una distinción que ha sido objeto de críticas. Anabel Fernández Sagasti, senadora del Partido Justicialista, señaló que la nueva redacción carece de "seguridad jurídica" y no estipula "criterios técnicos" uniformes para todas las Provincias.
Entre las innovaciones del proyecto destaca la capacidad de las Provincias para "incorporar o retirar cuerpos de hielo del inventario" basándose en criterios científicos, conforme a lo establecido en el artículo 41 de la Constitución Nacional, tal como informó el senador Agustín Coto de La Libertad Avanza. Esta flexibilidad contrarresta la percepción de una legislación previa que no consideraba la diversidad del país, según defensores de la reforma.
El futuro de esta modificación legislativa dependerá ahora del análisis y votación en la Cámara de Diputados, cuya aprobación sería el último paso antes de llegar a las manos del presidente Milei para su firma y promulgación.