Argentina/Uruguay.- Exteriores de Uruguay espera que la semana próxima haya novedades en la reunión Kirchner Vázquez

Actualizado 31/03/2006 0:09:41 CET

BUENOS AIRES, 30 Mar. (Del corresponsal de EUROPA PRESS Rafael Saralegui) -

El canciller de Uruguay, Reinaldo Gargano, afirmó hoy que tiene la esperanza de que la semana próxima se pueda concretar el suspendido encuentro entre los presidentes de Argentina y Uruguay, Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, para conversar sobre el conflicto planteado por la instalación de plantas de celulosa en la ciudad uruguaya de Fray Bentos.

Tras una reunión que mantuvo esta mañana con Vázquez, Gargano dijo que el Gobierno uruguayo seguirá trabajando el fin de semana para acercar posiciones y poder concretar la suspendida reunión que se iba a realizar ayer en la ciudad uruguaya de Colonia.

"Hemos hecho un planteamiento que ha sido recibido por el Ejecutivo argentino, en la base de un documento que se había acordado y surgieron dificultades de última hora; que son las que tratamos de superar. Vamos a ver si se pueden superar. En ese empeño vamos a trabajar todo el fin de semana y espero que el lunes haya avances", informó Gargano a la prensa.

Mientras tanto, el jefe de Gabinete del Gobierno argentino, Alberto Fernández, advirtió hoy que "poner voluntad para resolver" el diferendo con Uruguay, lo que "no quiere decir ceder nuestra posición básica que es conocer el impacto ambiental" que generarán las papeleras", y reclamó poner cuanto antes esta cuestión "en blanco sobre negro".

"Está claro que estamos tratando de poner toda nuestra voluntad de resolver este problema, pero poner voluntad no quiere decir ceder la posición básica de conocer primero y antes que nada cuál es el impacto ambiental que estas papeleras generarán", afirmó el jefe de Gabinete.

Las históricas cordiales relaciones entre Argentina y Uruguay atraviesan una crisis debido a la instalación de dos plantas productoras de celulosa en el departamento uruguayo de Río Negro. Las autoridades argentinas sostienen que las plantas contaminarán el compartido Río Uruguay, limítrofe entre ambos países.