Publicado 16/12/2020 11:36CET

Armenia/Azerbaiyán.- HRW denuncia que Azerbaiyán atacó dos veces de forma deliberada una catedral en Nagorno Karabaj

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, acompañado por la primera dama y vicepresidenta primera del país, en una visita a una localidad azerí entregada por Armenia tras el acuerdo de alto el fuego
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, acompañado por la primera dama y vicepresidenta primera del país, en una visita a una localidad azerí entregada por Armenia tras el acuerdo de alto el fuego - VICEPRESIDENCIA DE AZERBAIYÁN

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que las fuerzas militares de Azerbaiyán atacaron de forma aparentemente deliberada en dos ocasiones una catedral en la ciudad de Shusha, la segunda más importante de la región de Nagorno Karabaj, durante la reciente espiral bélica, al tiempo que ha advertido de que esos ataques podrían ser considerados como un crimen de guerra.

En un comunicado, HRW ha señalado que los dos ataques se registraron en la Catedral de Ghazanchetsots de Shusha el 8 de octubre con una separación de varias horas y ha apuntado a que el templo fue el objetivo de los dos ataques "a pesar de la ausencia de evidencias de que fuera usado con fines militares".

La ONG ha dicho que ha constatado sobre el terreno "el uso de municiones guiadas" en los ataques y ha recordado que el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, aseguró en su momento que la iglesia no figuraba entre los objetivos militares. Los dos ataques se registraron cuando Shusha seguía bajo control de Armenia, hasta que el 8 de noviembre pasó a estar dominada por las fuerzas azeríes.

"Los dos ataques contra una iglesia, el segundo mientras periodistas y civiles estaban reunidos allí, parecen ser deliberados", ha subrayado el director de HRW para Europa y Asia Central, Hugh Williamson. "Estos ataques deberían ser investigados de manera imparcial y los responsables deberían rendir cuentas", ha afirmado.

Construida en el siglo XIX y patrimonio destacado de la iglesia armenia, la catedral fue atacada en dos ocasiones durante la tarde del 8 de octubre. En el primer ataque no hubo víctimas porque los civiles estaban refugiados en su sótano pero en el segundo ataque resultaron heridos tres periodistas de medios rusos.

HRW ha hablado con cuatro civiles que estaban en la catedral o en sus inmediaciones cuando se registraron los ataques y visitó el templo el 13 de octubre. Una de los testigos, Nune Shahramanián, de 46 años, estaba refugiada en el sótano de la iglesia desde el 27 de septiembre y presenció el ataque azerí. "Había ido justo a comprar pan para mi fmailia, que estaba en el sótano. "Cuando escuché el sonido de la explosión, vi los escombros y empezaron a sonar las sirenas. Vi los aviones y entonces corrí para regresar. Cuando vi a mis hijos seguros me quedé tranquila. Había muchos escombros y piedras cayendo", ha relatado.

Un investigador de HRW revisó los daños en la iglesia y los restos de municiones. La ONG no ha podido identificar qué municiones se emplearon en los ataques pero ha encontrado restos que corresponderían con municiones con capacidad de guiado para ser lanzadas contra objetivos específicos.

Tras señalar que el Gobierno azerí ha negado que atacara intencionadamente la catedral y que ha argumentado "sin pruebas" que fue atacada por fuerzas armenias, HRW ha subrayado que "múltiples factores indican que los dos ataques fueron dirigidos contra la iglesia".

"Los restos indican que las armas tenían capacidad de guiado contra un objetivo específico. Los dos ataques alcanzaron la misma parte del techo de la iglesia con no más de dos metros de diferencia en el punto de impacto. Esto reduce sustancialmente la posibilidad de que se usaran armas menos precisas dada su incapacidad de alcanzar un nivel tan alto de eficacia en dos ataques", ha señalado.

Human Rights Watch ha recalcado que las leyes de la guerra requieren que los bandos enfrentados "distingan en todo momento entre objetivos militares y civiles" y ha recordado que los ataques contra objetivos civiles "están prohibidos y pueden constituir un crimen de guerra". Por último, ha recordado que las partes enfrentadas deben respetar el patrimonio cultural y evitar dañar edificios históricos o religiosos".

"Ha pasado más de un mes desde que Azerbaiyan retomara el contorl de Shusha y el Gobierno no tiene que perder el tiempo e invesrtigar los ataques para que los responsables rindan cuentas", ha subrayado Williamson. "Ataques como estos no tienen propósito militar y todas las partes deben garantizar que este tipo de ataques impedidos y castigados", ha concluido.