Publicado 24/11/2020 07:22CET

A.Saudí.- HRW pide a Arabia Saudí aclarar los cargos de uigures detenidos y alerta del "riesgo" de deportarlos a China

Una mujer uigur pasea en Kashgar, ¡Xinjiang
Una mujer uigur pasea en Kashgar, ¡Xinjiang - 2017 GETTY IMAGES / KEVIN FRAYER - Archivo

MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha instado este lunes a las autoridades de Arabia Saudí a aclarar "inmediatamente" la situación y los cargos de dos hombres uigures musulmanes chinos detenidos en el país y ha apelado a que no sean devueltos a China, donde "corren un grave riesgo de ser detenidos arbitrariamente y torturados".

El pasado 20 de noviembre, en la víspera de la cumbre del G20 organizada virtualmente por Arabia Saudí, los dos hombres fueron arrestados, aunque no se ha desvelado bajo qué cargos.

HRW ha presionado a los líderes y miembros del G20 presionar a Arabia Saudí para que ponga fin a "su implacable asalto a las libertades fundamentales, incluyendo el encarcelamiento y acoso de disidentes públicos y activistas de Derechos Humanos".

En este sentido, el director adjunto para Oriente Medio de HRW, Joe Stork, ha advertido de que "los intentos de Arabia Saudí de buscar publicidad positiva a través de la acogida del G20 se verían gravemente socavados si detuviera y devolviera por la fuerza a sus compañeros musulmanes a la persecución desenfrenada en China".

Fuentes de la comunidad uigur en Arabia Saudí han informado a HRW de que Hemdullah Abduweli, un erudito religioso musulmán uigur, fue detenido por las autoridades saudíes la noche del 20 de noviembre en La Meca junto con su amigo Nurmemet Rozi.

Este último habría conseguido ponerse en contacto con un miembro de su familia para decirle que están en la prisión de Bureiman en Jeddah y que están "en peligro". Ambos hombres son residentes de Turquía.

Abduweli llegó en febrero al país para una peregrinación religiosa, aunque tuvo que esconderse tras dar un discurso ante la comunidad uigur de Arabia Saudí en la que presuntamente animó a los miembros a rezar sobre las condiciones en Xinjiang y a "luchar contra los invasores chinos... usando armas".

Había expresado su miedo a que las autoridades chinas hubieran enviado una solicitud a Arabia Saudí para detenerlo y deportarlo, según explicó al portal web de noticias Middle East Side.

HRW ha reportado cinco casos de uigures deportados por las autoridades saudíes a China entre 2017 y 2018.

Los uigures son musulmanes de habla turca, la mayoría de los cuales viven en la región autónoma Xinjiang, en el noroeste de China, contra los que el Gobierno Pekín ha sido hostil y ha ejercido amplios controles sobre la vida cotidiana en la región, apunta la ONG.

Desde finales de 2016, Pekín ha intensificado drásticamente la represión en Xinjiang como parte de aparentes esfuerzos antiterroristas, sometiendo a los 13 millones de musulmanes turcos de la región al adoctrinamiento político forzoso, vigilancia masiva y severas restricciones de movimiento, ha denunciado HRW, que calcula que un millón de ellos han sido recluidos en campamentos de "educación política".

La represión se centra en las prácticas religiosas de la comunidad, por lo que son encarcelados y detenidos por estudiar el Corán, peregrinar sin la aprobación del estado o llevar ropa religiosa, entre otras acciones que expresarían "un fervor religioso excesivo".

Así, HRW ha mostrado su preocupación ante el "historial de China de detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas de uigures, así como la ausencia de independencia judicial", por lo que, de ser deportados, Abduweli y Rozi "correrán el riesgo de sufrir torturas y otros malos tratos".

Por esto, en virtud del derecho internacional, Arabia Saudí está obligada a garantizar que nadie que esté bajo su custodia sea enviado por la fuerza a un lugar en el que corra el riesgo de ser sometido a "persecución, tortura u otras violaciones graves de los Derechos Humanos".