Publicado 08/07/2021 14:54CET

Las autoridades interinas de Tigray acusan al TPLF de "masacres" tras la declaración de un alto el fuego de Etiopía

Archivo - Desplazados y refugiados por el conflicto en Tigray (Etiopía)
Archivo - Desplazados y refugiados por el conflicto en Tigray (Etiopía) - BYRON SMITH / GETTY IMAGES - Archivo

Resaltan que la situación es "preocupante" y piden a la comunidad internacional que condene al TPLF

MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

La administración interina instaurada por el Gobierno de Etiopía en la región de Tigray (norte) tras la ofensiva contra el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) ha dicho que la situación tras la declaración del alto el fuego unilateral es "preocupante" y ha acusado al grupo de llevar a cabo "masacres" en la zona.

"La situación actual en Tigray tras la retirada de las fuerzas de seguridad federales, en cumplimiento de la declaración unilateral de alto el fuego, es preocupante, dado que algunas informaciones apuntan a que civiles que son supuestamente seguidores de la misión salvadora de la administración interina en Tigray están siendo atacados y masacrados por las fuerzas especiales del TPLF y elementos armados que dicen ser de las Fuerzas de Defensa de Tigray (TDF)", han dicho en un comunicado.

Así, han resaltado que "es de especial preocupación la seguridad de cientos de expertos y sus familias que han servido voluntariamente a su pueblo durante los últimos siete meses", antes de denunciar "ataques y saqueos" por parte de las TDF --en la que se han agrupado los milicianos del TPLF durante el conflicto--, incluidos asaltos contra almacenes de ayuda humanitaria.

"Estos actos irresponsables y temerarios por parte del TPLF y sus fuerzas alieadas están causando un éxodo de miles de ciudadanos de todas partes de Tigray, incluida la capital, Mekelle, que temen por sus vidas y las de sus familias", han manifestado, según ha recogido la cadena de televisión etíope Fana.

En este sentido, las autoridades interinas han destacado que "el Gobierno federal de Etiopía registra a diario un enorme flujo de refugiados que piden ir a distintas zonas de Etiopía, mientras que algunos migrantes están huyendo hacia Eritrea".

"Pedimos a Naciones Unidas y otras agencias humanitarias, así como a la comunidad internacional, que hablen alto y condenen estos actos malignos e inhumanos por parte del TPLF y otros elementos armados que se refieren a sí mismos como las TDF", han insistido.

De esta forma, han incidido en que "la comunidad internacional en su totalidad debe ser consciente de los continuados llamamientos a la agresión por parte de este grupo, a pesar de la oportunidad de lograr la paz", antes de pedir "esfuerzos concertados" para abrir paso a "un diálogo de paz".

El Gobierno etíope anunció la semana pasada un alto el fuego unilateral tras varios días de informaciones sobre avances del TPLF en la región y horas después de que los milicianos irrumpieran en Mekelle.

El grupo reiteró el domingo sus exigencias de una retirada del Ejército de toda la región, una rendición de cuentas por parte de líderes de Etiopía y Eritrea --que apoyó a Adís Abeba en la ofensiva-- por crímenes cometidos en Tigray, la llegada de ayuda humanitaria y una liberación de presos como paso necesario para sumarse al alto el fuego.

Finalmente, en el terreno político, solicita el retorno al pleno reconocimiento del grupo como máxima autoridad y representante del "gobierno democráticamente electo" de Tigray sin intervención alguna de "las instituciones de seguridad o inteligencia" del Gobierno etíope, que han declarado al TPLF como una organización terrorista.

La ofensiva contra el TPLF arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro en respuesta a un ataque del TPLF --que entonces gobernaba en Tigray-- contra una base del Ejército en Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.

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