Archivo - UNITED NATIONS, Sept. 25, 2025 Chief of Yemen's Presidential Leadership Council Rashad al-Alimi delivers a speech during the General Debate of the 80th session of the United Nations General Assembly (UNGA) at the UN headquarters in New York, on - Europa Press/Contacto/Li Rui - Archivo
MADRID 3 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Yemen, Rashad Mohamed al-Alimi, ha pedido a Arabia Saudí que organice en su capital, Riad, una cumbre con todas las fuerzas presentes en la región separatista del sur de Yemen para acercar posturas después de que las autoridades independentistas del Consejo de Transición del Sur (CTS) hayan anunciado el comienzo de un proceso de independencia para la celebración de un referéndum de independencia el 2 de enero de 2028.
"En consonancia con esta responsabilidad nacional, y en respuesta al llamamiento de los ciudadanos y sectores de las gobernaciones del sur, el presidente Al-Alimi solicitó al hermano Reino de Arabia Saudita (..) que acoja y patrocine generosamente esta conferencia en la ciudad de Riad", reza un comunicado de la web oficial del presidente atribuida a una fuente oficial del Gobierno yemení.
El llamamiento llega después de que varios grupos y figuras políticas --algunos del Sur de Yemen-- hayan solicitado la celebración de estas conversaciones como rechazo al camino tomado por el CTS, que aspira tras el periodo de "transición" de dos años a constituir el Estado del Sur de Arabia, la histórica ambición de los secesionistas.
El mandatario reconocido internacionalmente ha afirmado que "la causa del Sur es una cuestión justa"; sin embargo, ha criticado que la solución al conflicto "no puede ser monopolizada por una sola parte" ni "reducirse a medidas unilaterales o reivindicaciones de representación exclusiva".
Por el contrario, ha remarcado su voluntad de diálogo como resultado de un proceso "responsable" con "enfoques institucionales basados en referencias acordadas a nivel nacional, regional e internacional".
"La fuente (oficial) afirmó el compromiso del liderazgo con la salvaguardia de la paz social, la consolidación de los principios de colaboración y consenso, el rechazo a la exclusión y la concertación de un marco nacional integral para abordar la Causa del Sur de manera justa e inclusiva. Asimismo, reiteró el rechazo categórico a la imposición de hechos consumados por la fuerza o el uso de las armas para obtener réditos políticos que no favorecen la Causa del Sur ni producen efectos legales ni constitucionales", recoge el documento.
En este sentido, el CTS ha anunciado este viernes el comienzo de una "guerra" contra las autoridades del Gobierno reconocido por la comunidad internacional después de denunciar una ofensiva a gran escala de fuerzas progubernamentales con respaldo de Arabia Saudí contra posiciones separatistas en las provincias del este del país
Al-Alimi ha reivindicado el compromiso de las autoridades yemeníes con "la justicia y la protección de los derechos ciudadanos" ante lo que ha pedido un "proceso pacífico e institucional para abordar la Causa del Sur con la seriedad y la equidad que merece", un proceso centrado en "salvaguardar la seguridad y la estabilidad regional de Yemen".
Igualmente, ha calificado la propuesta como "una extensión del papel fundamental del Reino (de Arabia Saudí) en el apoyo a Yemen (...), en el impulso de todas las vías de consenso y en la creación de un entorno propicio para un diálogo serio y responsable que conduzca a resultados prácticos y sostenibles".
El largo conflicto territorial del sur del país ha pasado relativamente desapercibido tras años de guerra civil entre el Gobierno yemení y el movimiento hutí que controla la capital del país, Saná, desde hace una década. Los separatistas del CTS, durante el apogeo del conflicto, prestaron su respaldo a regañadientes al Gobierno yemení a cambio de ver satisfechas sus reclamaciones de independencia (cabe recordar que Yemen era dos países separados, norte y sur, hasta 1990).
Esta frágil alianza se ha roto en varias ocasiones de manera esporádica, pero rara vez de forma tan grave como la de principios de diciembre, cuando las fuerzas separatistas lanzaron un ataque en el este del país para reclamar sus territorios históricos que provocó la muerte de 32 militares yemeníes precisamente en Hadramut, el detonante de la crisis actual.