Publicado 07/12/2021 12:13CET

El BCE centrará su vigilancia en la calidad de los activos de la banca y la búsqueda excesiva de rentabilidad

Archivo - El presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria.
Archivo - El presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria. - BCE - Archivo

MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Banco Central Europeo (BCE) desconfía de que los riesgos para la calidad de los activos en el balance de las entidades hayan quedado atrás y considera prioritario en su labor como supervisor para los próximos años vigilar la evolución de la morosidad a medida que se retiren las medidas de apoyo a la vez que advierte de que la excesiva búsqueda de rendimiento podría dejar a las entidades expuestas a correcciones en la valoración de los activos y cambios en los tipos de interés.

De este modo, la Supervisión Bancaria del BCE, en colaboración con las autoridades nacionales competentes, ha señalado que las prioridades para el periodo 2022-2024 tienen con objetivo garantizar que las entidades salgan de la pandemia con buena salud financiera; aprovechen la oportunidad para subsanar las deficiencias estructurales mediante estrategias de digitalización eficaces y una gobernanza reforzada; y afronten los riesgos emergentes, incluidos los climáticos y tecnológicos.

"Las entidades supervisadas han seguido mostrando capacidad de resistencia durante el último año", señala el BCE, para el que, sin embargo, la calidad de los activos bancarios "continúa siendo motivo de preocupación", dado que el impacto pleno de la pandemia podría materializarse a medio plazo, una vez que se haya retirado la mayor parte de la ayuda pública de emergencia.

En este sentido, Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE, y Mario Quagliariello, director de Estrategia de Supervisión y Riesgos, señalan que la primera prioridad del BCE es asegurarse de que los bancos supervisados salgan saneados de la pandemia.

"Si bien nuestras expectativas iniciales sobre la calidad de los activos pueden haber sido demasiado pesimistas, seguimos convencidos de que se necesita cautela al monitorear y administrar el riesgo crediticio", advierten, señalando que varios indicadores tempranos "apuntan a un posible deterioro de la calidad de los activos en el futuro", incluyendo el repunte en las tasas de morosidad de los sectores más vulnerables al impacto de la pandemia.

"A pesar de estos primeros signos de deterioro de la calidad de los activos, algunos bancos ya han comenzado a liberar provisiones, mientras que otros planean hacerlo", advierten, por lo que la institución continuará presionando a las entidades para que clasifiquen correctamente los préstamos y reconozcan oportunamente el deterioro de la calidad de los activos.

Además, el BCE advierte de que los niveles sin precedentes de apoyo público en un entorno de tipos de interés bajos y con un aumento sustancial de la liquidez ha llevado a los participantes del mercado a adoptar una actitud complaciente que se hace cada vez más evidente.

De este modo, la búsqueda de rendimiento ha llevado a "valoraciones estiradas" en varios segmentos del mercado, a veces desconectados de los fundamentos económicos y ha alimentado también el apetito de los bancos por activos de menor seguridad, contribuyendo a la acumulación de riesgos en los mercados de préstamos apalancados y derivados de acciones, así como las exposiciones a contrapartes de mayor riesgo, en particular instituciones financieras no bancarias, en un entorno caracterizado por una transparencia insuficiente.

"Esta situación podría exacerbar aún más la probabilidad de un reajuste en los mercados" provocado por cambios en las expectativas de los inversores sobre la inflación y las tasas de interés, lo que podría desencadenar correcciones en el precio de los activos, junto con las posibles interrelaciones entre los riesgos de crédito, de mercado y de contraparte y los efectos de contagio en el sector bancario de las perturbaciones que afectan a instituciones financieras no bancarias.

"Estamos siguiendo de cerca esta situación, especialmente considerando la sensibilidad de los bancos a algunos de los factores de riesgo correspondientes y, en particular, a las tasas de interés y los diferenciales crediticios", señalan Enria y Quagliariello, subrayando que el BCE "aumentará su atención supervisora hacia los riesgos que plantea la búsqueda excesiva de rendimiento".