Publicado 08/02/2021 03:44CET

Bielorrusia.- AI denuncia que las autoridades bielorrusas "amenazan y acosan" a los niños para reprimir la disidencia

26 August 2020, Ukraine, Kiev: Members of the Belarusian community in Ukraine and Ukrainian activists burn red and white smoke bombs and wave the flag of the Rada of the Belarusian Democratic Republic (the Belarusian opposition flag) during rally in solid
26 August 2020, Ukraine, Kiev: Members of the Belarusian community in Ukraine and Ukrainian activists burn red and white smoke bombs and wave the flag of the Rada of the Belarusian Democratic Republic (the Belarusian opposition flag) during rally in solid - Serg Glovny/ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado que las autoridades de Bielorrusia recurren a "las amenazas, el acoso y la persecución" de los niños en un intento "cada vez más desesperado" de reprimir la disidencia, algo que tiene que parar "inmediatamente".

En la víspera de la celebración de seis meses desde el inicio de las protestas en el país, "algunos niños se enfrentan a años de prisión, mientras que otros viven con el temor de que sus padres sean encarcelados o de que sean puestos bajo la tutela del Estado".

Ante esta, cada vez más preocupante, situación, y para resistir "el violento aplastamiento de la libertad de expresión y de reunificación pacífica en el país", Amnistía Internacional ha lanzado la campaña #StandWithBelarus.

"En su brutal represión de la disidencia, el trato de las autoridades a los niños ha sido totalmente inaceptable", ha alertado la responsable de esta campaña, Aisha Jung, que destaca que "algunos han acabado detenidos arbitrariamente y se enfrentan a cargos penales inventados, al igual que los adultos".

Es el caso, por ejemplo, de Aleh --un nombre ficticio por razones de seguridad--, de 14 años, que fue detenido en Minsk el 12 de agosto por policías antidisturbios con máscaras.

Una vez arrestado, en el minibús en el que era trasladado "le golpearon, le tiraron del pelo y le obligaron a desbloquear su teléfono móvil", según ha relatado su madre a la organización.

Mientras lo registraban, los agentes encontraron en su bolsillo un folleto con la bandera roja y blanca de la oposición bielorrusa, lo que fue suficiente para que los servicios de protección de menores incluyeran a su familia en una lista de vigilancia alegando que Aleh vive en una "situación socialmente peligrosa".

Ahora, Aleh y su familia viven con el temor constante de ser separados, lamenta Amnistía Internacional.

Según ha podido constatar la organización, niños de tan sólo ocho años han sido amenazados en las escuelas con tomar represalias contra sus padres políticamente activos.

Mientras que "una de las formas más insidiosas de acoso e intimidación es la amenaza de explotar la legislación para separar a los niños de sus familias y ponerlos bajo el cuidado del Estado, convirtiéndolos de hecho en rehenes del gobierno", ha criticado AI.

Así, "este trato inhumano de los niños por parte del Estado con fines políticos y la fea campaña de intimidación de toda disidencia deben terminar inmediatamente", ha demandado AI.

Bielorrusia es escenario de protestas desde el 9 de agosto contra los resultados de las elecciones presidenciales que revalidaron un nuevo período del actual mandatario. Las manifestaciones están marcadas por la violencia policial, según las ONG, que denuncian a las fuerzas de seguridad por el uso de gases lacrimógenos, balas de goma y otras medidas para dispersar a los manifestantes.