Publicado 18/10/2021 12:19CET

Bielorrusia.- Lituania amplia la seguridad en la frontera con Bielorrusia para responder ante "el peor de los casos"

Frontera de Lituania con Bielorrusia
Frontera de Lituania con Bielorrusia - PAULIUS PELECKIS/GETTY IMAGES

RIGA, 18 Oct. (DPA/EP) -

El Gobierno de Lituania ha decido este lunes ampliar nuevamente la seguridad en la frontera que comparte con Bielorrusia para responder ante "el peor de los casos", a medida que aumenta una crisis migratoria

La ministra lituana de Interior, Agne Bilotaite, ha informado de un nuevo aumento de tropas para apoyar el trabajo de los guardias fronterizo, aunque no ha precisado el número de efectivos que ya habrían sido desplegados hasta ahora.

"Debemos responder y estar preparados para el peor de los casos", ha dicho Bilotaite, quien días atrás demandó cambios en las legislaciones europeas para evitar que Bielorrusia se sirviera de las mismas para perjudicar a la UE.

"Lo primero que necesitamos es una barrera física o una valla para proteger la seguridad de las fronteras tanto nacionales como de la UE", señaló, antes de apuntar también a "cambios en la legislación para permitir que se puedan tomar las medidas adecuadas y evitar que países como Bielorrusia utilicen y abusen de nuestro sistema legal".

Por su parte, el ministro de Defensa, Arvydas Anusauskas, ha remarcado que el Ejército lituano "está preparado" para cualquiera de los escenarios posibles, por lo que seguirá apoyando a las autoridades fronterizas mientras continúe esta "agresión híbrida".

Las autoridades lituanas aseguran que en lo que va de año casi 4.200 personas han cruzado ilegalmente la frontera, especialmente desde verano, coincidiendo con la batería de sanciones que la Unión Europea impuso a Bielorrusia por la violencia postelectoral que se registró tras las presidenciales de agosto de 2020 en las que el presidente, Alexander Lukashenko, revalidó su mandato por sexta vez.

Polonia y los países del Báltico que comparten frontera con Bielorrusia coinciden en señalar que este inusitado aumento de intentos de cruzar la frontera es una suerte de represalia llevada del Gobierno bielorruso por estas sanciones. Además de ciudadanos bielorrusos, el flujo migratorio procede sobre todo de personas procedentes de Oriento Próximo y algunos países africanos.