Publicado 01/11/2021 17:03CET

Birmania.- La junta militar birmana apela a la unidad nacional para hacer frente a las sanciones internacionales

Archivo - 03 February 2021, Thailand, Bangkok: Demonstrators burn a crossed-out poster of Myanmar's army chief Min Aung Hlaing during a protest outside of Bangkok's United Nation's complex, after Myanmar's military seized power from the de facto leader Au
Archivo - 03 February 2021, Thailand, Bangkok: Demonstrators burn a crossed-out poster of Myanmar's army chief Min Aung Hlaing during a protest outside of Bangkok's United Nation's complex, after Myanmar's military seized power from the de facto leader Au - Adryel Talamantes/ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -

El líder de la junta militar birmana, Min Aung Hlaing, ha apelado este lunes a la unidad nacional para lograr ser un país autosuficiente, nueve meses después del golpe de Estado y en un momento en el que están sujetos ahora más que nunca a nuevas sanciones internacionales.

"Políticamente nos estamos enfrentando a varios tipos de sanciones y de restricciones", ha señalado durante una entrevista a la cadena de televisión estatal birmana MRTV.

"Ahora es el momento de que nuestra gente trabaje unida para garantizar el desarrollo y la estabilidad del país", ha remarcado el líder de la junta militar durante el diálogo, del que también se ha hecho la agencia Bloomberg.

Las declaraciones de Hlaing se dan después de que la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) decidiera la semana pasada excluirle de su última cumbre , celebrada en Brunéi, en respuesta a la negativa de la junta militar a permitir una reunión del enviado especial del grupo regional con los líderes depuestos, entre ellos Aung San Suu Kyi y el expresidente Win Myint.

La semana pasada, en vísperas de aquella cumbre, el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, mantuvo un encuentro con representantes del Gobierno de Unidad Nacional de Birmania, prodemocrático, desafiando así un poco más la legitimidad de las autoridades golpistas.

El Ejército de Birmania asumió el 1 de febrero el poder del país y declaró el estado de emergencia durante un año tras detener a los principales dirigentes, incluida la entonces 'líder de facto' de Birmania Aung San Suu Kyi. El golpe se produjo tras tensiones a raíz de las elecciones generales de noviembre, en las que tanto la oposición como el Ejército denunciaron posibles irregularidades, aunque sin presentar pruebas.