Publicado 30/11/2021 10:58CET

Birmania.- La Justicia birmana aplaza el primer veredicto contra Suu Kyi y el expresidente Win Myint

Archivo - 21 February 2021, Thailand, Bangkok: Myanmar citizens living in Thailand take part in a demonstration in front of the United Nations building against the military coup and demanded the release of Aung San Suu Kyi. Photo: Chaiwat Subprasom/SOPA I
Archivo - 21 February 2021, Thailand, Bangkok: Myanmar citizens living in Thailand take part in a demonstration in front of the United Nations building against the military coup and demanded the release of Aung San Suu Kyi. Photo: Chaiwat Subprasom/SOPA I - Chaiwat Subprasom/SOPA Images vi / DPA - Archivo

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Birmania ha aplazado este martes el cierre del primer juicio contra la antigua líder del Gobierno Aung San Suu Kyi y el expresidente Win Myint, acusados de violar las restricciones adoptadas para contener la pandemia de COVID-19, por lo que el veredicto no se conocerá al menos hasta la próxima semana.

Suu Kyi y el resto de acusados, entre los que también figura su socio Myo Aung, han comparecido este martes en la vista convocada en una corte de Naipyidó, la capital birmana. Aunque inicialmente el tribunal debía pronunciarse al término de esta sesión, finalmente no lo hará hasta el 6 de diciembre, según fuentes judiciales citadas por el portal Eleven Myanmar.

La exlíder birmana, premio Nobel de la Paz, era una de las figuras de la administración depuesta el 1 de febrero por un golpe de Estado. Desde su arresto permanece incomunicada y tanto su entorno como gran parte de la comunidad internacional han reclamado su liberación, ya que tiene varios frentes judiciales abiertos que podrían traducirse en penas de prisión de varias décadas.

Desde la asonada, las Fuerzas Armadas han purgado a antiguos funcionarios y han reprimido con dureza las movilizaciones sociales, hasta el punto de que ya serían más de 10.000 las personas detenidas, según la Asociación de Presos Políticos de Birmania. Esta organización, que elabora su propio balance sobre la crisis política y social de estos últimos meses, estima que unas 1.300 personas han muerto.