Publicado 16/12/2020 07:29CET

Bolivia.- Bolivia señala que bajo el Gobierno interino de Áñez aumentaron los excedentes de cultivos de coca

   El Comando Estratégico Operacional de Bolivia (CEO) erradicó entre enero y diciembre de este año 6.576 hectáreas de coca ilegal y excedentaria en parques y reservas foréstales sin el uso de agentes químicos, según informó el titular de la institución,
El Comando Estratégico Operacional de Bolivia (CEO) erradicó entre enero y diciembre de este año 6.576 hectáreas de coca ilegal y excedentaria en parques y reservas foréstales sin el uso de agentes químicos, según informó el titular de la institución, - ABI - Archivo

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Gobierno de Bolivia, Eduardo del Castillo, ha informado este martes de un aumento de los excedentes de los cultivos de hoja de coca, pasando de las 25.500 hectáreas detectadas en 2019 a 32.000 un año después, coincidiendo con el convulso año de Gobierno interino de Jeanine Áñez.

Del Castillo ha señalado que este aumento se produjo, "básicamente, durante el tiempo que no estuvimos en el Gobierno, cuando se abandonó nuestra política nacional y no se realizó la erradicación correspondiente".

De acuerdo con las cifras ofrecidas por Del Castillo, las 2.000 hectáreas erradicadas en 2020 contrastan con las 9.000 de 2019 y las más de 11.000 un año antes, durante el Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), publica el diario boliviano 'La Razón'.

El nuevo Gobierno del MAS presidido por Luis Arce ha presentado estos datos como parte de la estrategia de la lucha contra las sustancias ilícitas en colaboración con la Oficina de Naciones contra la Droga y el Delito (ONUDC).

Del Castillo ha explicado que la estrategia del Gobierno se basa "en el control del tráfico ilícito de sustancias controladas y de la expansión de cultivos de coca", cuyas mayores producciones se concentran en las provincias de Chapare, en Cochabamba, y en la de Los Yungas, en la Paz.

Asimismo ha detallado que el plan del Gobierno también consiste en acometer de manera integral el consumo de drogas a través de políticas educativas, familiares, comunitarias y de salud; así como a través de una coordinación tanto regional como internacional; en consonancia a su vez con el medio ambiente, la cuestión de género y los Derechos Humanos.