Bolivia.- Duran trabaja para que una delegación del Congreso se sume a la ofensiva diplomática y visite el país andino

Actualizado 07/05/2006 14:11:20 CET

Cree que lo ocurrido en Bolivia debe "abrir los ojos al Gobierno" y hacerle modificar su "apuesta a ciegas" por Chávez y Morales

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, considera que sería positivo que una delegación de este órgano viaje a Bolivia sumándose así a la "ofensiva diplomática" puesta en marcha por el Gobierno español tras la decisión del Ejecutivo boliviano de nacionalizar sus hidrocarburos.

Durán explicó a Europa Press que ya ha empezado a trabajar en este sentido, trasladando esta propuesta tanto al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, como al presidente del Congreso, Manuel Marín, que, en principio, se han mostrado receptivos a la misma.

En este sentido, Duran apunta que "no hay que descartar que en toda la ofensiva diplomática y política" que, en su opinión "hay que hacer desde España", también pueda participar una delegación de la Comisión de Exteriores con una visita a Bolivia.

"España debe poner en marcha una serie de mecanismos diplomáticos y políticos para intentar que no se consume una medida que crea graves perjuicios tanto a las empresas españolas como a la propia Bolivia en tanto que proyecta inseguridad jurídica y una desconfianza absoluta a los inversores", argumenta Duran, quien considera que "cuantos más contactos se lleven a cabo en este sentido, mejor".

NO PONER "BARRERAS INSALVABLES"

Para el portavoz de CiU en el Congreso, la primera reacción del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido "correcta", en referencia a la reunión interministerial celebrada el miércoles en Moncloa y al viaje al país andino del secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León.

En su opinión, el Gobierno debe hacer todo lo posible para paliar las consecuencias de la decisión de Morales, pero advierte de que no debe endurecer su postura hasta el punto de "poner barreras insalvables" que después impidan "dar marcha atrás".

El presidente de la Comisión de Exteriores expresó su preocupación tanto por la nacionalización en sí como por la escenificación de su anuncio y por la estrecha relación de Morales con los mandatarios cubano y venezolano, Fidel Castro y Hugo Chávez, respectivamente.

"El Gobierno español debe andarse con cuidado, no debe acosar a ninguno de los gobiernos legítimos de cualquiera de estos países, tiene que medir muy bien sus pasos, pero tiene que evidenciar que determinadas políticas no cuentan descaradamente con el apoyo español", advierte.

En este contexto, censura la "apuesta a ciegas" que, a su juicio, ha hecho el Ejecutivo español por Chávez y Morales y apunta que "lo que acaba de hacer el presidente boliviano debe hacer abrir los ojos al Gobierno".

"LUCES ROJAS" EN LATINOAMERICA

Según su análisis, el Ejecutivo debe tomar nota del fenómeno que se está extendiendo por Iberoamérica y que se traduce en la elección de mandatarios como Morales y Chávez. "No es simplemente Bolivia, en Perú hay un candidato un militar apoyado por Chávez, Ollanta Humala, en Ecuador tres cuartos de lo mismo y en el México el candidato del PRD Andrés Manuel López Obrador también está claramente vinculado con Chávez", explica.

Aunque insiste en que el presidente venezolano es un "exportador de revolución e inestabilidad" en la zona, admite que detrás del ascenso de estos líderes hay "un rechazo a políticas que han comportado grados de pobreza" y provocado al mismo tiempo que las poblaciones indígenas reclamen su protagonismo, algo que ahora "sale reflejado en las urnas". A esto hay que añadir, en su opinión, que tampoco Estados Unidos ha sido "actuar correctamente en estos países durante mucho tiempo".

"Hay que ser consciente de que esos fenómenos no nacen espontáneamente y que detrás hay una razón social, pero cuando nacen, se decantan claramente por el populismo y buscan instrumentos que poco tienen que ver con el sistema democrático, hay que poner las luces rojas de alerta", concluyó.