Bolivia.- El Gobierno consigue mantener el fin del subsidio al diésel en el nuevo decreto acordado con los sindicatos - Radoslaw Czajkowski/dpa
BOLIVIA, 12 Jan (EUROPA PRESS)
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció el domingo por la noche un acuerdo alcanzado con la Central Obrera Boliviana (COB), el principal sindicato del país, para poner fin a las recientes protestas desencadenadas por la polémica eliminación del subsidio al combustible, medida que se mantendrá a pesar del pacto. Desde el 6 de enero, la COB convocó a bloqueos indefinidos de carreteras en seis de los nueve departamentos del país, después de casi un mes de manifestaciones.
Aunque la eliminación del subsidio a los carburantes fue el detonante de las protestas, el gobierno logró conservar esta medida en el nuevo decreto firmado tras una reunión en El Alto entre Paz, varios de sus ministros y representantes de la COB. El mandatario subrayó la importancia de este nuevo decreto para mantener la estabilidad económica del país, que incluye, además de la finalización del subsidio a los combustibles, un aumento del 20% en el salario mínimo y ayudas económicas para ancianos y estudiantes.
Paz resaltó que fue el diálogo con organizaciones sociales y sindicatos lo que permitió avanzar hacia este nuevo decreto, que se comprometió a promulgar en las siguientes 48 horas. "Esto es gobernar con responsabilidad", destacó, asegurando que no cederían ante "las mafias que promueven el conflicto". También afirmó que el país no retrocederá en sus logros económicos y sociales, ni negociará con corruptos, señalando que ya se han tomado acciones legales contra varios.
Por otro lado, el líder sindical Mario Argollo instó a los afiliados y a quienes participaban en los bloqueos a levantar las medidas de presión, asegurando que su lucha había dado frutos y que el país lo agradecería. Sin embargo, hasta las últimas horas, seguían activos unos treinta bloqueos de los setenta registrados hasta el domingo, dificultando el transporte terrestre principal entre La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, entre otras áreas.
Las autoridades bolivianas denunciaron que las protestas habían causado importantes pérdidas económicas, así como el desabastecimiento de alimentos, combustibles y productos básicos en el mercado interno, evidenciando el impacto de estas movilizaciones en la vida cotidiana de los bolivianos.