Publicado 20/09/2020 04:38CET

Bolivia.-La ONU, la UE y la Conferencia Episcopal de Bolivia saludan el inicio de la fase "más activa" de las elecciones

Elecciones en un colegio electoral de La Paz, Bolivia
Elecciones en un colegio electoral de La Paz, Bolivia - EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

Las representaciones en Bolivia de Naciones Unidas y la Unión Europea, junto a la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), han saludado el inicio de la fase "más activa" del proceso electoral de la nación andina.

En un comunicado emitido de manera conjunta, las tres instituciones han recordado que para las elecciones, previstas para el 18 de octubre, la competencia entre las diferentes fuerzas políticas ha de llevarse a cabo en un marco de "debate democrático".

De forma paralela, han insistido en "la necesidad" de "un clima de respeto mutuo", que busque superar cualquier hecho de "violencia, amenaza o intimidación, sea física o verbal".

En este sentido, han pedido la "responsabilidad que corresponde" en las campañas de los candidatos y ha hecho un llamamiento a que estas se desarrollen "a la altura de un proceso ordenado, democrático, propositivo y pacífico".

Por otro lado, han destacado la labor del Órgano Electoral Plurinacional para cumplir con el calendario electoral y han valorado el "compromiso" con la democracia de la población que ejercerá algún papel durante la jornada electoral, pese a la pandemia de COVID-19.

"Es un gran desafío organizar una elección en estas condiciones de una emergencia sanitaria y confiamos plenamente en el compromiso del Órgano Electoral Plurinacional de enfrentar con éxito este reto", han señalado las instituciones, que han acompañado a Bolivia desde que estalló la crisis política en 2019.

La actual crisis política en Bolivia estalló con las pasadas elecciones del 20 de octubre. La oposición denunció un fraude electoral por parte del expresidente Evo Morales que vino a ser confirmado por la Organización de Estados Americanos (OEA) al detectar "irregularidades".

Morales dimitió y se exilió --primero a México y luego a Argentina--, dando lugar a una ola de disturbios que se saldó con más de 30 muertos en enfrentamientos entre partidarios y detractores suyos y con las fuerzas de seguridad.

Los partidos acordaron repetir las elecciones el 3 de mayo pero tuvieron que ser aplazadas por la pandemia de COVID-19. Después, se fijaron para el 6 de septiembre pero se aplazaron de nuevo, lo que también desencadenó protestas y movilizaciones.