Publicado 22/10/2019 18:30CET

Botsuana.- Botsuana, ante sus elecciones de resultado más incierto desde su independencia

El apoyo del expresidente Khama a la oposición podría por primera vez apartar al partido gobernante del poder

MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El gobernante Partido Democrático de Botsuana (BDP) se enfrenta a una probabilidad real de perder el poder que ostenta en el país africano desde su independencia de Reino Unido en 1966 por primera vez en las elecciones de este miércoles.

El principal responsable de la eventual derrota del BDP es el expresidente Ian Khama, quien a principios de año abandonó el partido que su padre y también ex mandatario, Seretse Khama, fundó. Tras distanciarse de su delfín político, el presidente Mokgweetsi Masisi, el expresidente no solo ha creado su propia formación, el Frente Patriótico de Botsuana (BPF), sino que ha ofrecido su apoyo al principal candidato opositor.

"No es el BDP que conocíamos antes. Si votáis al BDP, os van a encarcelar", declaró el pasado 13 de octubre durante un acto electoral para presentar la candidatura de su hermano Tshekedi Khama al Parlamento y en el que llamó a votar a la coalición opositora Paraguas para el Cambio Democrático (UDC), que lidera el abogado Duma Boko.

"El 24 de octubre, celebraremos el ascenso de Duma Boko a la Presidencia de Botsuana", auguró Khama, quien durante su mandato fue un crítico encarnizado de la oposición en el país. "El partido del padre fundador ya no está, ha muerto", se lamentó el antiguo mandatario.

El de Khama es un caso más de los muchos que se han venido produciendo en los últimos años de presidentes que designan a un sucesor que teóricamente creen que podrán controlar desde la retaguardia pero que termina revelándose. El expresidente trató de seguir al frente del BDP, pero Masisi no solo se lo impidió, sino que además ha lanzado una cruzada anticorrupción que ha afectado al entorno de Khama.

Uno de los puntos de fricción entre Masisi y Khama han sido los elefantes. El actual mandatario decidió el pasado mayo revocar una prohibición de caza de los paquidermos dictada por su predecesor, un declarado proteccionista, ante las quejas de los agricultores por sus cosechas destruidas debido a la creciente población de elefantes.

APOYO A LA OPOSICIÓN

Visiblemente despechado por el trato recibido, Khama ha puesto su mirada en la oposición con el fin de desbancar a Masisi. Por su parte, en la UDC, integrada por tres partidos -- el Frente Nacional de Botsuana (BNF) de Boko, el Partido del Congreso de Botsuana (BCP) que lidera Dumelang Saleshando, y el Partido del Pueblo de Botsuana (BPP) de Motlatsi Molapisi--, ha primado la premisa de que "el enemigo de mi enemigo es mi amigo".

Hasta que dejó el poder, el principal nexo de unión entre la oposición era su deseo de apartar al BDP del poder, pero ahora, se ven limitados a la hora de criticarle a él y a su pasado.

Además, la oposición concurre a estas elecciones en una mejor posición y más unida, ya que en las anteriores de 2014, en las que el voto popular fue para la oposición aunque la victoria electoral para el partido gobernante, el BCP de Saleshando fue por libre, lo que le granjeó críticas de que había impedido la derrota del BDP.

Saleshando es una figura respetada y se le considera una influencia moderadora en la coalición opositora, mientras que Duma Boko es un carismático defensor de los Derechos Humanos, muy popular entre los más jóvenes.

Como resalta 'The African Report', Boko ha sido el candidato que ha formulado la promesas más populistas con el fin de atraer el voto, como crear 100.000 empleos, cuadruplicar las pensiones, duplicar el salario mínimo y aumentar las becas estudiantiles un 56 por ciento, si bien no ha aclarado cómo prevé hacerlo.

Por el momento, no está claro de qué lado se inclinará la balanza tras estas elecciones pero el país, hasta ahora un remanso de paz y estabilidad, se enfrenta a un creciente desempleo y desigualdad, además de su excesiva dependencia en los diamantes, cada vez menos numerosos, que hicieron de Botsuana uno de los países más ricos del continente. No en vano, su renta per cápita es de unos 8.000 dólares, ocho veces la de Zimbabue, uno de sus países vecinos.

En total, están en liza 57 de los 63 escaños de la Asamblea Nacional, mientras que otros cuatro son elegidos por el partido mayoritario y el presidente y el fiscal general ocupan un escaño en virtud de su cargo. Unos 825.000 ciudadanos están llamados a votar en este pequeño país africano, de tan solo unos 2,3 millones de habitantes.