Publicado 14/09/2020 23:27:03 +02:00CET

Brasil.- Bolsonaro veta una amnistía fiscal para entidades religiosas pero pide al Congreso anular su decisión

El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Luiz Fux, junto al presidente brasileño, Jair Bolsonaro
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Luiz Fux, junto al presidente brasileño, Jair Bolsonaro - Marcelo Camargo/Agencia Brazil/d / DPA

MADRID, 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha vetado una ley de amnistía fiscal aprobada para perdonar las deudas a las entidades religiosas del país, pero a la vez ha emplazado al Congreso a anular este veto, un gesto para no soliviantar a la poderosa comunidad evangélica que supone una parte importante de su electorado.

El propio Bolsonaro ha criticado en Twitter las "absurdas" multas y sanciones por responsabilidad subsidiara por unos 1.000 millones de reales (160 millones de euros), pero también ha defendido la necesidad de la ley para cumplir con la disciplina fiscal y evitar "un proceso de destitución casi seguro". Más tarde él mismo ha dicho que si fuera diputado "votaría en contra del veto" presidencial.

A dos meses de las eleccoines municipales, Bolsonaro no quiere agitar a los 65 millones de evangélicos de Brasil --el país tiene 210 millones de habitantes--. Las ayudas estatales han permitido un repunte de la popularidad de Bolsonaro.

Para anular el veto presidencial es el presidente del Congreso, Davi Alcolumbre, quien debe convocar una sesión conjunta de las dos cámaras del mismo para votar al respecto. Los propios evangélicos tienen voces en el Legislativo que han manifestado su optimismo sobre la iniciativa de anulación de veto.

"Vamos a anular el veto. Estoy seguro. He hablado con el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Maia, y me ha dicho que nos ayudará", ha afirmado un diputado evangélico, Sostenes Cavalcante.

"El Congreso comprende la importancia que tienen no solo las iglesias, sino todas las instituciones religiosas en el fomento de la justicia social y de los necesitados. El Gobierno es laico, pero la gente es religiosa. El Congreso y la sociedad van de la mano", ha remachado en declaraciones a Bloomberg.

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