Actualizado 05/06/2013 03:00 CET

Brasil, más cerca de escoger cazas de Boeing tras visita de Biden

Boeing
BOEING

SAO PAULO (Reuters/EP)

Brasil está más cerca de escoger el caza estadounidense F-18 de Boeing para uno de los contratos de defensa más codiciados del mundo, después de que el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, aclaró algunas de las preocupaciones del Gobierno en su reciente visita a Brasilia, dijeron funcionarios a Reuters.

Biden se reunió con la presidenta Dilma Rousseff el viernes y le aseguró que el Congreso de Estados Unidos respetaría la promesa de Boeing de transferir a Brasil tecnología de defensa sensible como parte del acuerdo, según tres funcionarios que participaron del encuentro y pidieron anonimato.

El contrato involucraría 36 cazas valuados en unos 4.000 millones de dólares, y probablemente lo seguirían otros pedidos. Eso lo convierte en un acuerdo muy codiciado por las empresas de defensa en momentos en que Estados Unidos y muchas naciones de Europa recortan su gasto militar.

Los otros finalistas en la disputa por el contrato brasileño son la francesa Dassault Aviation SA y la sueca Saab AB. Rousseff todavía no tomó una decisión final y el momento del anuncio no está claro, explicaron los funcionarios.

Pero las fuentes dijeron que los comentarios de Rousseff a Biden y otros sucesos sugieren una clara preferencia por Boeing. Es probable que la decisión sea anunciada antes de una visita de Estado de la mandataria a Estados Unidos programada para octubre. "Si es Boeing, Biden merecerá gran parte del crédito", dijo un funcionario brasileño de alto rango. "El es fantástico", enfatizó.

La mayor preocupación de Rousseff respecto a la oferta de Boeing es que el Congreso pueda ejercer su derecho a bloquear la transferencia de tecnología por razones de seguridad nacional. Brasil mantiene relaciones cordiales con Estados Unidos, pero en los últimos años hizo enfurecer a algunos legisladores con su aproximación a Irán, Venezuela y otros críticos de Washington.

Rousseff, una izquierdista pragmática, ha dejado claro que la transferencia de tecnología es todavía más importante que los aviones, pues para que tenga sentido el acuerdo debe impulsar la industria de defensa de Brasil, incluido al fabricante de aviones Embraer SA.

En la reunión del viernes, Rousseff fue la primera en tocar el tema de los cazas y su preocupación sobre la transferencia de tecnología, dijeron los funcionarios. Biden aludió a sus más de tres décadas de experiencia en el Senado para contestar una por una a sus preocupaciones, añadieron.

RECORTE PRESUPUESTAL EN EEUU

Según la versión de los funcionarios, Biden explicó que los senadores demócratas nunca se opusieron a la postura de Obama en las ventas estratégicas de defensa. Y los republicanos, dijo, suelen seguir la posición del senador John McCain, que ha manifestado apoyo al contrato con Brasil, informa Reuters.

Biden dijo que recientes cortes en el presupuesto de defensa de Estados Unidos podrían minimizar las posibilidades de que algunos legisladores intenten frenar un lucrativo negocio que podría salvar empleos en Estados Unidos.

El vicepresidente estadounidense dijo, citando ejemplos, que el Congreso ha bloqueado ventas de material de defensa a partes del mundo estratégicamente complicadas como Oriente Medio y el sudeste asiático, pero no a zonas pacíficas y principalmente democráticas como América del Sur.

La venta de los cazas fue el asunto más discutido durante la reunión, que duró más de una hora, dijeron funcionarios. Antes de que la conversación pasara a otros temas, Rousseff agradeció a Biden y dijo que había ofrecido argumentos "fuertes" a favor de Boeing, dijeron dos de las fuentes.

Al ser consultado para que confirmara la versión de los hechos, un funcionario de la Casa Blanca dijo: "No vamos a hacer comentarios sobre conversaciones privadas, pero en general Estados Unidos respalda firmemente la propuesta de Boeing".

Obtener ventajas en la decisión sobre la compra de los cazas ha sido difícil, principalmente porque el proceso se ha demorado mucho. El Gobierno comenzó a considerar la renovación de sus viejos cazas franceses Mirage en la década de 1990 y el predecesor de Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó incluso a declarar públicamente en el 2009 que elegiría Dassault.

Pero por varias razones, que van desde limitaciones de presupuesto hasta las próximas elecciones, el Gobierno brasileño no tomó una decisión. Ejecutivos de empresas de defensa, entre ellos algunos que invirtieron una década cortejando a Brasil, han bromeado en privado que al final de cuentas quizás el país no quiera comprar los cazas.

RELACION DE LARGO PLAZO

Sin embargo, existen crecientes razones para pensar que Rousseff anunciará su decisión antes de fin del 2013 y de que se inclinará por Boeing.

Las fuerzas armadas brasileñas han dicho que mantener sus Mirage será extremadamente difícil a partir de este año. Además, la sensibilidad de gastar miles de millones de dólares en medio de dificultades económicas podría llevar a Rousseff a anunciar el contrato antes de buscar la reelección en el 2014.

Rousseff ha presentado el acuerdo como parte crucial del desarrollo estratégico de Brasil en las próximas décadas, un mensaje que repitió el viernes a Biden, según las fuentes.

Aunque desafía a Washington en temas sensibles como Siria, Rousseff ha buscado claramente tener una relación más cercana con Estados Unidos. Ha recibido la visita constante de secretarios y senadores y aceptó la invitación de Barack Obama para realizar una visita de Estado, la primera de un líder brasileño en 20 años.

Estados Unidos, por su parte, escogió en febrero a Embraer para un contrato de 428 millones de dólares para proveer a la Fuerza Aérea con 20 aviones de ataque ligero, un acuerdo que muchos brasileños veían como un requisito para la compra de los F-18. Boeing también profundizó su sociedad con Embraer durante los últimos meses.

FACTORES DE DECISIÓN

Un reciente acuerdo de Francia para construir un submarino nuclear con Brasil resultó en una transferencia de tecnología menor de lo que el Gobierno esperaba, dijo un funcionario.

Francia y Suecia se opusieron a la elección del brasileño Roberto Azevedo como director general de la Organización Mundial del Comercio, ocurrida el mes pasado. Estados Unidos tampoco apoyó al candidato brasileño a la OMC pero, a los ojos de Brasil, fue menos explícito.

"Nosotros percibimos esas cosas y son todos factores en la decisión" sobre los cazas, dijo un funcionario brasileño. "Es tanto dinero que queremos escoger al socio adecuado", agregó.