Actualizado 11/08/2015 10:29 CET

Presidente del Senado de Brasil dice que considerar un 'impeachment' a Rousseff es "prender fuego" al país

RÍO DE JANEIRO, 11 Ago. (Notimérica) -

   El presidente  del Senado brasileño, Renan Calheiros (Partido del Movimiento Democrático de Brasil) cree que hablar de un eventual 'impeachment' a la presidenta Dilma Rousseff no es una prioridad y que hacerlo es "prender fuego" al país, según ha dicho este lunes.

   "Preguntan sobre el 'impeachment', sobre la valoración de las cuentas de los gobiernos anteriores y de este Gobierno y creo que eso no es prioritario (...) En la medida en que el Congreso vuelva eso prioritario estaremos prendiendo fuego a Brasil, y no es eso lo que la sociedad espera de nosotros", ha asegurado, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters.

   Calheiros se ha reunido este martes con los ministros de Economía y Hacienda, Joaquim Levy; y de Planeamiento, Nelson Barbosa, a los que les ha vuelto a expresar su preocupación con el excesivo número de ministerios del Gobierno de Rousseff --un total de 39--.

   Sus declaraciones tienen especial valor porque el otro líder del Congreso Nacional y compañero de partido, el presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, se ha mostrado mucho más beligerante con Rousseff y ha dado más opciones a los partidarios del 'impeachment'.

   La semana pasada la Cámara de los Diputados aprobó las cuentas de los tres expresidentes --Itamar Franco, Fernando Henrique Cardoso y Luiz Inácio Lula da Silva--  dejando el camino abierto para más adelante votar las cuentas del primer mandato de Rousseff, que ahora mismo están siendo analizadas por el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU).

   Hace unas semanas el TCU aseguró que había indicios de irregularidades en las cuentas del Gobierno de 2014 y pidió explicaciones a Presidencia, que justificó algunas maniobras  para que cuadraran las cuentas y ahora está a la espera de la valoración final del organismo.

   En caso de que el TCU certifique que hubo irregularidades estaría dando fuerza a los partidarios del 'impeachment', que defienden esta tesis como argumento principal para apartar a la presidenta, junto con su presunta omisión a la hora de detectar el escándalo de corrupción que se forjó en Petrobras en los últimos años.