Actualizado 04/07/2006 1:32:20 +00:00 CET

Brasil/R.Unido.- Brasil y R.Unido aún creen posible acuerdo sobre un tratado mundial de comercio

BRASILIA, 4 Jul. (EP/AP) -

Cerrar un acuerdo mundial de comercio aún es posible y sólo requiere de voluntad y liderazgo político, afirmaron el lunes los ministros de Exteriores de Brasil y R.Unido.

La declaración de los ministros de Asuntos Exteriores de Brasil, Celso Amorim, y su homóloga británica, Margaret Beckett, se produjo tras el fracaso de las principales potencias comerciales el fin de semana en Ginebra en un busca de un acuerdo global en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Las negociaciones de la llamada Ronda de Doha, en la capital de Qatar donde comenzaron en 2001, se encuentran atrasadas dos años y la OMC calcula que su fracaso costará miles de millones de dólares en crecimiento a la economía global.

"No tengo dudas en mi cabeza que es perfectamente posible que lleguemos a un acuerdo en la Ronda de Doha", dijo Beckett en rueda de prensa al concluir una visita de un día a Brasil. "Es un asunto de voluntad política y un asunto de liderazgo político", agregó.

En la Ronda de Doha "ha habido suficientes discusiones", añadió la ministra, cuyo país junto a Brasil impulsan una reunión de líderes mundiales, paralela con la venidera cumbre del Grupo de los 8 (G-8), en este mes en San Petersburgo, para que sean los jefes de estado quienes den un empujón a las negociaciones comerciales.

Brasil estima que el nivel de los negociadores está agotado y que llegó al hora de una intervención de los líderes de las principales potencias industrializadas y de los países en vías de desarrollo.

Amorim admitió que "el tiempo se está agotando" y que lo "paradójico" del momento actual de las negociaciones era que "cualquiera de los negociadores sabe o tiene una noción de cuál es el formato general del acuerdo posible".

"Entonces de cierta manera estamos próximos de un acuerdo, pero claro que aún es necesario que haya movimientos importantes de parte de todos y proporcionalmente a sus capacidades", indicó Amorim.

Las complejas negociaciones se han estancado porque mientras los países más pobres piden que la Unión Europea y Estados Unidos reduzcan los millonarios subsidios que otorgan a sus agricultores, Washington y la UE solicitan a cambio que las naciones en desarrollo, como Brasil y la India, abran a la competencia extranjera sus sectores industrial y de servicios.