Publicado 15/02/2021 14:14CET

Brasil.- El vicepresidente de la Cámara de Diputados ve invasión de competencias de Bolsonaro en su nueva ley de armas

El nuevo secretario general de la Presidencia de Brasil, Onyx Lorenzoni, susurra al oído del presidente del país, Jair Bolsonaro, en una imagen de archivo.
El nuevo secretario general de la Presidencia de Brasil, Onyx Lorenzoni, susurra al oído del presidente del país, Jair Bolsonaro, en una imagen de archivo. - EDILSON DANTAS / AGENCIA O GLOBO / CONTACTO PHOTO

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

El primer vicepresidente de la Cámara de Diputados, Marcelo Ramos, ha alertado de que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, estaría incurriendo en una invasión de sus competencias en su intento por ampliar y flexibilizar la ley de posesión de armas, una de sus grandes promesas durante las presidenciales de 2018.

"Más grave que el contenido de los decretos relacionados con las armas redactados por el presidente es el hecho de que él se ha extralimitado en sus funciones", ha criticado Ramos, quien insististe en que legislar es una "competencia exclusiva" del Legislativo.

Ramos no ha sido el único en cuestionar las pretensiones del presidente Bolsonaro, ya que el líder del Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB) en la Cámara, Rodrigo de Castro, también ha cuestionado la última ofensiva del jefe del Estado brasileño en este sentido, recuerda 'Folha de Sao Paulo'.

"Enfrentarse a la pandemia, avanzar en la vacunación y en la asistencia de los brasileños sin renta deben ser las prioridades del país y sobre las cuales debe haber una unión en los esfuerzos y en los compromisos. Las acciones que flexibilizan la ley sobre armas y municiones son inoportunas", ha señalado.

El presidente Bolsonaro publicó el pasado viernes, en víspera de las vacaciones de Carnaval, cuatro nuevo decretos, con la firma también de los ministros de Defensa, el general Fernando Azevedo e Silva, y de Justicia, André Mendonça, en los que promovía la posesión de hasta seis armas de fuego por ciudadano.

Uno de los decretos extiende el periodo de registro de armas de cinco a diez años y, además, permite que francotiradores y cazadores adquieran un mayor número de unidades de municiones.

En el caso de las autoridades de seguridad se permite la compra de dos armas de uso restringido y se ha eliminado una serie de elementos de los "productos controlados por el ejército" facilitándose la adquisición de estos.

Varios organismos y entidades que actúan en el área de seguridad pública han criticado estos textos, apuntando que la nueva legislación genera obstáculos para el control, el rastreo y la fiscalización armamentos y municiones.

La política de armas de Bolsonaro ha suscitado un gran polémica en un país con récord de homicidios y es que, desde que llegó al Palacio de Planalto, en enero de 2019, Bolsonaro ha promulgado varias medidas que facilitan el uso y la tenencia de armas, cumpliendo así con una de sus principales promesas electorales.