Publicado 18/12/2020 12:53CET

Brexit.- Barnier dice que quedan "apenas horas" para negociar un acuerdo a tiempo para la ruptura

HANDOUT - 07 December 2020, Belgium, Brussels: EU chief negotiator Michel Barnier arrives to attend the post-Brexit trade deal negotiations at the European Council building. Photo: Mario Salerno/European Council/dpa - ATTENTION: editorial use only and onl
HANDOUT - 07 December 2020, Belgium, Brussels: EU chief negotiator Michel Barnier arrives to attend the post-Brexit trade deal negotiations at the European Council building. Photo: Mario Salerno/European Council/dpa - ATTENTION: editorial use only and onl - Mario Salerno/European Council/d / DPA

La Eurocámara da hasta el domingo para recibir un texto que votar este año

BRUSELAS, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

El negociador europeo para la relación futura con Reino Unido, Michel Barnier, ha confirmado este viernes ante el pleno del Parlamento Europeo que quedan "apenas unas horas" de margen para que Bruselas y Londres puedan cerrar un acuerdo sobre la relación futura que pueda entrar en vigor a tiempo para la ruptura definitiva, el próximo 31 de diciembre.

Los eurodiputados en el debate, por su parte, han avisado al negociador de que están dispuestos a acudir a una sesión plenaria extraordinaria antes de que acabe el año para dar luz verde al pacto que se negociara, pero ha dejado claro que no lo harán si no reciben los textos legales del acuerdo antes de la medianoche del domingo para poder estudiarlos y valorarlos.

Barnier ha admitido durante su intervención que no se siente capaz de decir si finalmente las conversaciones contrarreloj tendrán éxito o fracasarán, pero ha asegurado que aún hay opciones de acuerdo y que lo intentarán hasta el último momento, a pesar de que el camino es "estrecho" y la cuestión pesquera les mantiene muy alejados del entendimiento.

Este discurso se produce horas después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Boris Johnson, constataran en una llamada a última hora del jueves que persisten "grandes diferencias", en particular respecto al acceso de la flota comunitaria a los caladeros británicos.

En esta conversación, según fuentes del Gobierno británico, Johnson advirtió a la jefa del Ejecutivo comunitario de que la situación es "grave" y que ve pocas probabilidades de acuerdo si la Unión Europea no se mueve "sustancialmente" de sus posiciones.

Así las cosas, Barnier ha considerado que se ha llegado al momento de la verdad para lograr un "equilibrio entre derechos y obligaciones" y ha pedido que "cada uno asuma su responsabilidad" cuando tras los últimos esfuerzos de la negociación haya que decidir sobre el resultado.

"Es evidente que queremos un acuerdo pero no queremos un acuerdo a cualquier precio", ha expresado ante los eurodiputados, que también este viernes prevén aprobar las medidas de contingencia propuestas por Bruselas para mitigar los daños de un eventual Brexit sin acuerdo para los sectores más vulnerables, como el pesquero o del transporte.

Barnier y su equipo lleva una semana negociando contrarreloj en Bruselas con el equipo británico que capitanea David Frost, con quien está determinado a hacer un "último intento para un acuerdo aceptable", aunque ha recalcado que no se tendrá éxito si cada parte no asume un "esfuerzo creíble".

Tras nueve meses de negociaciones, la UE y Reino Unido han resuelto la mayor parte de las cuestiones que deben armar el ambicioso acuerdo de asociación y comercial, según Barnier que, sin embargo, ha avisado de que "nada está acordado hasta que todo esté acordado" y sigue habiendo un serio escollo en la cuestión pesquera.

"Queremos una cooperación comercial abierta y ambiciosa pero debe ser justa y equilibrada, y debe estar sustentada sobre la competencia justa y altos estándares de normas sociales y medioambientales", ha indicado el negociador, para defender que debe quedar claro que si Reino Unido decide en el futuro alejarse de las reglas fijadas en competencia ello deberá tener un "coste".

Sobre las fuertes diferencias en materia pesquera, el político francés ha aclarado que la Unión Europea acepta y respeta que los británicos quieran controlar el acceso a sus aguas, pero reclama claridad y predictibilidad sobre la actividad que podrá tener la flota comunitaria.

"Si tras un periodo de adaptación creíble y suficiente Reino Unido quiere poder cortar en cualquier momento el acceso de los pescadores europeos, la UE debe tener también el derecho soberano a poder reaccionar o compensarlo, ajustando el acceso a sus mercados", ha resumido.