Publicado 30/06/2021 19:38CET

Brexit.- La UE y Reino Unido se dan una tregua de tres meses en el pulso por las normas del Brexit en Irlanda del Norte

Archivo - HANDOUT - 23 March 2021, Belgium, Brussels: EU Commission Vice President Maros Sefcovic speaks during a press conference following an Informal Video conference of European Affairs Ministers in Brussels. Photo: Mario Salerno/European Council/dpa
Archivo - HANDOUT - 23 March 2021, Belgium, Brussels: EU Commission Vice President Maros Sefcovic speaks during a press conference following an Informal Video conference of European Affairs Ministers in Brussels. Photo: Mario Salerno/European Council/dpa - Mario Salerno/European Council/d / DPA - Archivo

BRUSELAS, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha aceptado este jueves la prórroga de tres meses que pidió Reino Unido para retrasar hasta septiembre la aplicación de una parte del acuerdo del Brexit que afecta al paso de mercancías entre Irlanda del Norte e Irlanda, un retraso que Bruselas avisó de que iba en contra de lo pactado pero que ahora acepta "con condiciones" en aras de alcanzar una solución a largo plazo.

"Hemos aceptado la petición británica para retrasarlo hasta el 30 de septiembre, pero no es un cheque en blanco. Es una solución temporal con estrictas condiciones", ha explicado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario responsable de supervisar el cumplimiento de las reglas del Brexit, Maros Sefcovic.

Además ha dicho que, con esta decisión, el bloque europeo demuestra a quienes desde Reino Unido "sugieren que la UE es inflexible o demasiado legalista" que está abierta a medidas "imaginativas" para alcanzar una solución a largo plazo, incluso dándole la vuelta a sus propias reglas.

El acuerdo de divorcio que sentó las bases de la ruptura de los británicos con sus Veintisiete socios incluye un protocolo específico para Irlanda del Norte, ya que esta provincia se mantiene dentro de la Unión Aduanera europea a diferencia del resto de Reino Unido.

Para evitar distorsiones en el mercado común porque se usara Irlanda del Norte como "la puerta de atrás" por la que pasar productos que esquivaran las reglas comunes se acordó que Reino Unido realizaría controles aduaneros en los envíos de ciertas mercancías, por ejemplo la carne refrigerada, a su paso desde Gran Bretaña a la provincia irlandesa.

Sin embargo, el Gobierno de Boris Johnson decidió después de manera unilateral retrasar la aplicación del protocolo, algo que irritó a los 27 por considerar que es una violación del Derecho europeo e internacional al incumplir un Tratado bilateral acordado y aprobado por ambas partes.

La Comisión inició entonces un procedimiento de infracción que podría acabar con la disputa en el Tribunal de Justicia de la UE, aunque según fuentes comunitarias este proceso quedará también paralizado mientras se busca la solución para septiembre.

A cambio de la prórroga de tres meses para el "periodo de gracia" con el que Johnson aplazó el cumplimiento del protocolo irlandés, Reino Unido deberá seguir ajustándose a las normas de seguridad alimentaria de la UE. Además deberá quedar claro que los productos beneficiados por esta flexibilidad están destinados únicamente al consumidor final y que solo se podrán comercializar en supermercados en Irlanda del Norte.

El Ejecutivo comunitario, por su parte, ha anunciado una propuesta legislativa en otoño para que, sin romper el protocolo irlandés, los controles que Reino Unido debe hacer sobre los medicamentos que se envíen de Gran Bretaña a Irlanda del Norte puedan ubicarse en Gran Bretaña en lugar de en la provincia de destino.

También plantea soluciones para facilitar el viaje de los perros guía cuando acompañen a personas invidentes que se trasladan de Gran Bretaña a Irlanda del Norte y relajará las exigencias sobre seguro de coche a los conductores que circulen hacia Irlanda del Norte.