Publicado 08/06/2021 11:30CET

Burkina Faso.- Cerca de 3.300 personas han huido de sus hogares tras la matanza de más de 150 personas en Burkina Faso

Archivo - Una migrante de Burkina Faso en Costa de Marfil
Archivo - Una migrante de Burkina Faso en Costa de Marfil - NATALIE BEHRING-CHISHOLM/GETTY IMAGES - Archivo

MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 3.300 personas han huido de sus hogares en el norte de Burkina Faso a raíz del ataque ejecutado el jueves contra la localidad de Solhan, que se saldó con más de 150 muertos, según los datos facilitados este martes por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El portavoz de ACNUR, Babar Baloch, ha recalcado la condena del organismo al ataque, en el que fueron incendiadas numerosas viviendas y el mercado de la localidad, y ha agregado que entre los nuevos desplazados hay más de 2.000 niños que se han trasladado a ciudades cercanas como Sampelga y Sebba.

"Han llegado con pocas pertenencias o sin nada. La mayoría han sido acogidos de forma generosa por las familias locales, que están compartiendo lo poco que tienen", ha indicado, antes de resaltar que estas personas "necesitan urgentemente agua, cobijo, ayuda esencial y atención médica".

Así, ha manifestado que "las autoridades han entregado casi 400 toneladas de alimentos y miles de bienes de ayuda, mientras que los socios de ACNUR están dando atención médica y apoyo psicosocial", mientras que se están edificando 200 alojamientos para dar cobijo a los desplazados.

Baloch ha hecho hincapié en que "se necesitan más recursos para incrementar la respuesta" y ha apuntado que "la creciente inseguridad y la presencia de grupos armados en muchas regiones de Burkina Faso están dificultando cada vez más la entrega de ayuda y protección a los que la necesitan".

El portavoz de ACNUR ha resaltado que la "violencia extrema" en Solhan tuvo lugar apenas unas semanas después de que personas armadas abrieran fuego contra un vehículo de ACNUR en la carretera que conecta Dori con el campamento de Goudoubo, en el que residen cerca de 12.200 refugiados y solicitantes de asilo malienses.

Por ello, ha explicado que el organismo "pide una acción concertada para reforzar la protección de los civiles" y ha recordado a todas las partes en conflicto que "las organizaciones humanitarias llevan a cabo intervenciones vitales de forma independiente e imparcial".

Baloch ha resaltado que la violencia ha dejado más de 1,2 millones de burkineses desplazados desde 2019, incluidos cerca de 150.000 en lo que va de año, de los que el 84 por ciento son mujeres "que hacen frente a un alto riesgo de violencia de género" o niños, la mitad de los cuales han sido sometidos presuntamente a violencia física y abusos.

"Los países vecinos en el Sahel Central, Malí y Níger, han experimentado también un drástico aumento de la violencia y el desplazamiento. Malí acoge a 372.000 desplazados internos, un siete por ciento más desde principios de año", ha detallado, antes de agregar que en Níger hay 237.000 refugiados y 300.000 desplazados internos.

Baloch ha recordado que cerca de 300 civiles han muerto en ataques en Níger, incluidos refugiados malienses, y ha reiterado que "se necesitan urgentemente más recursos para hacer frente a las crecientes necesidades humanitarias, dado que la financiación a la respuesta de ACNUR sigue en niveles muy bajos".

"Las necesidades de financiación de ACNUR para los países del Sahel Central, Burkina Faso, Malí y Níger, en 2021 es de 259,3 millones de dólares (alrededor de 213 millones de euros). Sólo una cuarta parte de los fondos pedidos han sido recibidos", ha remachado.

Burkina Faso ha experimentado un aumento significativo de los ataques terroristas desde 2015, incluido el perpetrado en abril de 2021 que se saldó con la muerte de los periodistas españoles David Beriáin y Roberto Fraile, así como al ciudadano irlandés Rory Young.

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