Publicado 26/10/2020 14:54CET

Burkina Faso.- Kaboré habla de una "relativa calma" en Burkina Faso aunque la amenaza terrorista persiste

Burkina Faso.- Kaboré habla de una "relativa calma" en Burkina Faso aunque la am
Burkina Faso.- Kaboré habla de una "relativa calma" en Burkina Faso aunque la am - PRESIDENCIA DE BURKINA FASO - Archivo

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Burkina Faso, Roch Marc Christian Kaboré, ha resaltado que el país atraviesa "una relativa calma" si bien ha reconocido que la amenaza del terrorismo yihadista aún persiste y que precisamente por este motivo no se podrán celebrar las elecciones parlamentarias y presidenciales del 22 de noviembre en todo el país.

En una entrevista televisada el domingo por la noche en la que ha hecho balance a sus cinco años en el poder, Kaboré ha resaltado que hay "una relativa calma", si bien ha defendido la necesidad de "mantenernos vigilantes". El mandatario, que se ha mostrado convencido de que el país conseguirá "acabar con el terrorismo", ha defendido la labor de las fuerzas de seguridad y ha expresado su compromiso con seguir entrenándolas y equipándolas para que puedan realizar su cometido.

Asimismo, se ha referido a la movilización de voluntarios para apoyar a las fuerzas de seguridad en la lucha antiterrorista, un gesto que ha sido criticado entre otros por los grupos de defensa de los Derechos Humanos, que han acusado a estos así como a los militares de cometer abusos en sus acciones.

"Hacen un buen trabajo", ha sostenido, según recogen los medios locales, aunque ha apostado por "formarles en materia de Derechos Humanos". En lo que se refiere a su reclutamiento, este se hace por zonas y si "algunas personas no participan es por su propia voluntad". "Está abierto a todos, ninguna comunidad está excluida", ha añadido, en referencia a los peul, comunidad a la que se suele identificar con los yihadistas y que ha sido objeto de abusos por parte de estos voluntarios así como de las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, respecto al hecho de que una parte del electorado no pueda votar el 22 de noviembre --el 3 por ciento, según él--, el presidente ha explicado que "hemos querido ser realistas porque pretender organizar las elecciones en el conjunto del territorio es asumir riesgos con los terroristas". Por ello, "con pesar no podemos permitir a nuestros ciudadanos de algunas zonas garantizar su derecho de voto", ha añadido.

Burkina Faso ha registrado un fuerte aumento de ataques yihadistas en los últimos años, obra tanto de la filial de Al Qaeda como de la de Estado Islámico en la región. Los abusos de las fuerzas de seguridad contra la población han ayudado a estos grupos en sus tareas de reclutamiento.

Dicha actividad ha contribuido también a incrementar la violencia intercomunitaria y ha hecho que florecieran grupos de autodefensa, a los que el Gobierno burkinés ha sumado en los últimos meses a voluntarios para que ayuden en la lucha antiterrorista. Como resultado de todo ello, en el país hay más de un millón de desplazados por la violencia y 2,2 millones necesitadas de asistencia humanitaria, según la ONU.

Kaboré buscará su reelección frente a otros doce candidatos, entre los que destaca el líder de la oposición, Zephirin Diabré, así como varias personalidades ligadas al expresidente Blaise Compaoré y el que fuera brevemente primer ministro durante la transición, Yacouba Isaac Zia.