Publicado 29/10/2021 09:33CET

Una cadena de Túnez suspende de forma "voluntaria" sus emisiones tras una orden del organismo regulador de los medios

Archivo - El presidente de Túnez, Kais Saied
Archivo - El presidente de Túnez, Kais Saied - ALEXIS SCIARD / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

La cadena de televisión tunecina Hannibal TV ha anunciado que suspende de forma "voluntaria" y "temporal" las emisiones, en línea con las recientes decisiones de la Alta Autoridad Independiente de Comunicación Audiovisual de Túnez (HAICA), que el miércoles cerró otros dos medios críticos con el presidente, Kais Saied.

"Esta decisión llega en aplicación de la decisión de la HAICA", ha indicado la cadena a través de un mensaje de texto publicado a través de sus pantallas, sin dar más detalles al respecto sobre su posible vuelta a las emisiones, según ha informado la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

La HAICA se incautó el miércoles material de grabación de la cadena de televisión Nessma TV, propiedad del magnate y excandidato a la Presidencia Nabil Karui, y de la emisora religiosa Radio Quran, tal y como confirmó Hichem Senusi, miembro del organismo.

Senusi destacó que dicha operación fue llevada a cabo en línea con la orden de la HAICA sobre la incautación de material de cuatro cadenas y emisoras que funcionan "sin licencia" en el país. Estos cuatro medios son los tres citados y la cadena Zituna TV, también crítica con Saied.

Las autoridades de Túnez cerraron la cadena de televisión Zituna TV a principios de octubre, horas después de la detención de uno de sus periodistas por leer en directo un poema considerado crítico con el presidente, quien en julio se arrogó todas las competencias tras suspender el Parlamento y cesar al entonces primer ministro, Hichem Mechichi.

El presidente aprobó el 11 de octubre la formación del nuevo Gobierno, encabezado por Najla Buden Romdhane, quien se convirtió así en la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en el país africano, una decisión criticada por el partido islamista Ennahda --el mayoritario en el Parlamento suspendido--, que arguyó que el nuevo Ejecutivo no cuenta con el apoyo del organismo legislativo.

Túnez había sido considerado un modelo de transición tras la 'Primavera Árabe' de 2011, pero la lentitud de los avances ha derivado en un creciente malestar ciudadano. La crisis económica, la corrupción y, en el último año, la gestión de la pandemia, han contribuido a un hartazgo que ha derivado de nuevo en incertidumbre política.