Publicado 17/02/2021 11:00CET

Canadá presenta un proyecto de ley sobre el control de armas que incluye la recompra de fusiles prohibidos

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. - Sean Kilpatrick/The Canadian Pre / DPA

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno canadiense ha presentado un proyecto de ley sobre el control de armas que incluye la recompra de fusiles previamente prohibidos y el endurecimiento de las penas por tráfico de armas, además de dar a las autoridades locales la potestad para prohibir el uso de pistolas.

Las medidas, todas ellas enmarcadas en un periodo de amnistía que empezó en mayo, forman parte de la llamada Ley C-21, que ha sido presentada nueve meses después de que los liberales anunciaran que tomarían medidas para restringir el uso, venta e importación de más de 1.500 modelos denominados de "estilo militar y de asalto".

Está previsto que el periodo de amnistía, que se inició a raíz de la muerte de 22 personas en el mayor tiroteo registrado en suelo canadiense a principios de 2020, se alargue hasta el 30 de abril de 2022, según informaciones de la cadena de televisión CBC.

El primer ministro, Justin Trudeau, ha explicado que la intención del Gobierno es reformar el Código Penal y la Ley de Armas para introducir nuevas medidas, lo que permitirá a la población obtener beneficios en caso de entregar las armas. Sin embargo, dicho programa, ha detallado, no será obligatorio por el momento.

El Gobierno canadiense indicó en 2019 que un programa como este supondría un coste de entre 400 y 600 millones de dólares canadienses (entre 260 y 391 millones de euros).

El ministro de Seguridad Pública, Bill Blair, ha señalado que el Gobierno tendrá una cifra aproximada del corte una vez comience la entrega de armas. "Si calculamos que, por ejemplo, se entregarán entre 150.000 y 200.000 armas de este tipo a cambio de una recompensa de aproximadamente 1.300 dólares por arma (unos 850 euros), esto supondría un coste de entre 300 y 400 millones (entre 195 y 260 millones de euros)", ha aseverado.

Aquellos que decidan quedarse con este tipo de armas tendrán que cumplir con una serie de condiciones: no podrán utilizarlas, ni importarlas, ni adquirir más armas similares o dejárselas a alguien.

"No tenemos como objetivo a aquellos ciudadanos que tienen armas y van a cazar o hacer deporte. Estas medidas son concretas y prácticas", ha afirmado Trudeau en una rueda de prensa. "Solo existe un objetivo y es el de protegerles, a su familia y su comunidad", ha manifestado.

De ser aprobada, la ley permitirá a los ciudadanos presentar recursos ante los tribunales para solicitar la retirada inmediata de un arma a aquellas personas que no estén presuntamente cumpliendo las normas.