Actualizado 05/11/2015 21:35 CET

Candidato a la alcaldía de Río de Janeiro confiesa malos tratos a su ex mujer

Pedro Paulo Brasil
TOMAZ SILVA/AGÊNCIA BRASIL

   RÍO DE JANEIRO, 5 Nov. (Notimérica) -

   El actual número dos del Ayuntamiento de Río de Janeiro y pre candidato a la alcaldía, Pedro Paulo (Partido del Movimiento Democrático de Brasil, PMDB) ha confesado que propinó una paliza a su ex mujer, pero rechaza dimitir porque en su opinión se trata de un "episodio aislado" que ya está superado.

   Paulo es el actual secretario de coordinación política del Ayuntamiento y la mano derecha del alcalde Eduardo Paes, que le nombró candidato a sucederle en las elecciones del año que viene, pero su fulgurante carrera política puede ensombrecerse por una pelea que mantuvo con su ahora ex mujer en 2010, según ha admitido el propio agresor en una entrevista con el diario 'Folha de São Paulo'.

   La víctima, Alexandra Mendes, recibió bofetadas, empujones y patadas, que le dejaron diversos moratones e incluso un diente roto, según declaró ella misma a la Policía y quedó registrado en el parte médico. Pero cuando la revista 'Veja' desveló la agresión la semana pasada la mujer emitió rápidamente un comunicado negando los hechos.

   La polémica ha ido creciendo en los últimos días: recientemente Paulo fue increpado en una manifestación feminista en Río, cuando fue calificado de "enemigo de las mujeres", por lo que finalmente ha decidido dar su versión de los hechos y pedir disculpas públicamente.

   "Fue un episodio difícil, de una discusión de pareja. Fue un episodio triste, de descontrol, pero lo superamos, hay que distinguir una discusión de pareja de un acto de violencia familiar", ha matizado el diputado, considerando que su actitud no debería ser encuadrada como delito.

   A lo largo de la entrevista Paulo reitera que la agresión fue un hecho aislado y subraya que la Ley Maria da Penha --que desde 2006 castiga la violencia machista-- diferencia casos aislados de actitudes repetitivas, aunque en realidad la ley considera que violencia doméstica es "cualquier conducta que ofenda la integridad o la salud corporal de la mujer", sin necesidad de ataques físicos continuados.

   Paulo es el delfín de Paes --que no puede presentarse de nuevo porque acumula dos mandatos-- y hasta ahora se hallaba inmerso en una campaña para ganar popularidad entre los cariocas, acompañando al alcalde a todos los actos e inauguraciones, especialmente las que tienen que ver con el legado de los Juegos Olímpicos.

   En su partido, el mismo que el del presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, acusado de corrupción, reina el silencio; tan solo Paes se pronunció al decir que se trata de un asunto "de la vida privada" y que el resto es "cotilleo de la oposición" para intentar debilitar su candidatura a la alcaldía.

El caso no ha causado especial revuelo en Brasil y por el momento Paulo no ve motivos para renunciar al cargo: "Mi partido sabrá decidir sobre ese episodio. Mi objetivo es proteger a mi familia, a mi hija, y superar ese episodio", ha zanjado.