Publicado 17/09/2026 13:17

Carney defiende que "Europa y Canadá son más fuertes juntos" pero descarta "un tercer bloque" para rivalizar con EEUU

Ve la alianza Canadá-UE como "un faro para otras democracias" y el inicio de un nuevo "orden mundial justo, estable y próspero"

HANDOUT - 16 September 2026, France, Strasbourg: Canadian Prime Minister Mark Carney attends a plenary session at the European Parliament. European Parliament President Roberta Metsola invited Carney to address the European Parliament, making him the firs
HANDOUT - 16 September 2026, France, Strasbourg: Canadian Prime Minister Mark Carney attends a plenary session at the European Parliament. European Parliament President Roberta Metsola invited Carney to address the European Parliament, making him the firs - Fred Marvaux/EU Parliament/dpa

BRUSELAS, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha defendido este jueves que "Europa y Canadá son más fuertes juntos" y ha apostado por profundizar su alianza con la Unión Europea para reforzar su autonomía estratégica, aunque ha descartado que este acercamiento busque convertir a ambos en un nuevo "bloque" de poder que rivalice con Estados Unidos y otras grandes potencias.

Así lo ha dicho durante su discurso este jueves ante el pleno del Parlamento Europeo, reunido en Estrasburgo (Francia), un día después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propusiera que Canadá se convierta en "el primer miembro asociado" de la Unión Europea, como parte de una nueva etapa en las relaciones bilaterales --un estatus que no existe en la Unión Europea y cuya propuesto creó sorpresa en las capitales--.

"Ayer, la presidenta von der Leyen habló de ir más allá del CETA (el tratado de libre comercio) hacia una alianza para el futuro, abriendo la puerta a que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea. Acogemos con satisfacción esta ambición: las encuestas muestran que una amplia mayoría de canadienses apoya unos vínculos mucho más estrechos", ha respondido a la propuesta de la conservadora alemana.

NO PRETENDE CREAR "UN TERCER BLOQUE"

Carney ha querido dejar claro, no obstante, que este acercamiento no pretende crear un nuevo polo de poder que rivalice con Estados Unidos u otras grandes potencias. "Quiero ser preciso sobre lo que no estoy proponiendo. No estoy proponiendo un tercer bloque para convertirnos en un rival de las grandes potencias, solo que con mejores modales", ha afirmado.

Así, ha explicado que la UE y Canadá no buscan "el poder para dominar a otros". "Al contrario, perseguimos la resiliencia para que nadie pueda controlar nuestros mercados abiertos, menoscabar nuestra soberanía, amenazar nuestra integridad territorial, o socavar nuestras libertades, nuestras democracias, nuestro Estado de derecho", ha añadido.

Esas motivaciones, ha proseguido, si se combinan con el "poder latente" a ambos lados del Atlántico, podrían "ayudar a crear el próximo orden mundial justo, estable y próspero". "Una alianza Canadá-UE sería un faro para otras democracias", ha añadido, que sea "lo bastante fuerte" como para que "nadie pueda dictar nuestras decisiones" y "lo bastante abierta como para que otros puedan sumarse".

Con la idea de que la fuerza de esa asociación "refuerce el Derecho Internacional en lugar de sustituirlo", ha detallado que tampoco se definiría por "aquello a lo que nos oponemos", sino por aquello que defiende. "Libertad, solidaridad, prosperidad, sostenibilidad. Una alianza que genera resiliencia por lo que nos permite hacer por nuestros ciudadanos, y a nuestros ciudadanos hacer por sí mismos", ha concretado.

MÁS INTEGRACIÓN ECONÓMICA Y COOPERACIÓN EN SECTORES ESTRATÉGICOS

El primer ministro canadiense también ha tratado de explicar "con claridad" lo que Ottawa sí propone para esta "alianza para el futuro", que se definirá mano a mano con la Unión Europea sobre la base de "nuestras fortalezas comunes y nuestros valores compartidos".

Entre las propuestas ha incluido una mayor cooperación y regulación en capacidades estratégicas como minerales críticos, capacidad industrial de defensa, la IA y la computación, la seguridad energética, el espacio, así como un mercado integrado de servicios financieros.

Ha reclamado también "un comercio digital sin fricciones" en bienes no agrícolas así como "en una amplia gama de servicios", y ha planteado la construcción de conexiones de banda ancha más seguras entre Europa y Asia a través de la geografía común

"Deberíamos profundizar nuestros lazos entre pueblos, permitiendo que nuestros jóvenes vivan, trabajen y estudien donde deseen a ambos lados del Atlántico", ha agregado, citando la membresía canadiense en Erasmus+ y en el programa europeo de investigación e innovación Horizon.

Ha mencionado además la colaboración en materias primas críticas, gas natural licuado (GNL) e hidrógeno que podría aportar Canadá, así como en las tecnologías de energía limpia que lidera la Unión.

"Las oportunidades que puede crear una alianza para el futuro son, en el fondo, fruto de nuestros valores comunes, nuestros sistemas compatibles y nuestras fortalezas complementarias", ha reivindicado, augurando que profundizar y ampliar la relación bilateral reforzará la soberanía, la asequibilidad, la oportunidad y la seguridad "para los ciudadanos canadienses y europeos", al tiempo que salvaguardará su capacidad "de vivir nuestras vidas como elijamos".

UNOS ROBLES A AMBOS LADOS DEL ATLÁNTICO COMO EJEMPLO DE UNIÓN

Para ilustrar esa visión, Carney ha recurrido a la batalla de la cresta de Vimy, durante la Primera Guerra Mundial, considerada uno de los episodios fundacionales de la identidad nacional canadiense.

Ha recordado que uno de los soldados que regresó del frente recogió unas bellotas antes de volver a su país y las plantó a su regreso. "Hoy, esos mismos robles de Vimy crecen en Canadá y en Francia, prueba viva de que lo que cultivamos juntos puede sobrevivir al invierno más oscuro y volver a florecer", ha señalado.

El primer ministro canadiense ha empleado así esta imagen para llamar a profundizar los lazos transatlánticos entre Canadá y Europa. "Ahondemos ahora estas raíces, ampliemos este dosel y hagamos crecer un bosque transatlántico bajo el cual nuestros ciudadanos puedan prosperar como pueblo libre sobre tierra libre", ha concluido.

CRÍTICAS DE TRUMP Y DUDAS DE LOS VEINTISIETE

El discurso de Carney ante la Eurocámara se ha producido apenas unas horas después de el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya amenazado con imponer "aranceles muy serios o dejar de comerciar con Europa" si se concretara la oferta de Von der Leyen a Ottawa, al considerarlo como un "acto hostil" hacia su país.

Así, Trump insistió en que impondría gravámenes "muy severos" a la UE, pero aclaró que solamente tomaría esa decisión si Bruselas procede "con mala intención". "Si es con buena intención, está bien", matizó, sin precisar qué entendería por buena o mala intención.

A las críticas del inquilino de la Casa Blanca se suma el desconcierto entre los Veintisiete Estados miembro de la UE sobre el estatus de "miembro asociado", una figura sobre la que no fueron consultados y cuyo alcance reconocen desconocer.

Así lo trasladaron fuentes diplomáticas de varias capitales consultadas por Europa Press, que coinciden en respaldar una mayor cooperación con Canadá, pero admiten que existe incertidumbre sobre qué quiso plantear exactamente Von der Leyen y cómo podría articularse jurídicamente una relación de este tipo.

Eso sí, durante la jornada del miércoles, algunas voces del Ejecutivo comunitario ofrecieron algunos detalles, como el comisario de Defensa, que aseguró que la iniciativa abrirá la puerta a que Ottawa participe en debates europeos, aunque no tendrá derecho a voto en el seno del bloque.

En un encuentro con medios, el político lituano incidió en que este paso significa que realmente quieren "tener una relación especial". "Cómo construir esa relación especial significa que, en todas las áreas diferentes, podemos estudiar qué instrumentos podemos crear", afirmó sobre una figura inédita en la política europea.

Preguntado sobre más detalles de esta posible futura asociación, un portavoz de la Comisión Europea admitió que la figura empezará a tomar forma en la próxima Cumbre UE-Canadá, a finales de octubre, donde se tendrá "la primera oportunidad real de profundizar en estas cuestiones" que "abarcará un amplio abanico de ámbitos".

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